MAS RECIENTE

Dropdown Menu

martes, 30 de octubre de 2012

Calaverita para Angélica Balado

Angélica Balado. Compositora yucateca.

Por Addy Góngora Basterra.

Ayer se murió la Balado
lo que tenía de Angél-ica
se volvió diablo,
de su Gulliver talento
hablan todos los diarios.

Guitarra de noche sin luna,
tristeza cabalga sin establo,
misteriosa lata de aceitunas
adorna su metro funerario.

Desde el inframundo de Tekax
de noche le jalará las patas
a los que no fueron sus fans
y a los que compren discos piratas.

Se ha ido la Compositora de Yucatán
y, como en el grabado de Posadas,
bailan felices catrinas y calacas:
"¡Llegó la de Transparente!"
Y cantan en himno los fantasmas.

martes, 23 de octubre de 2012

Escalera en Valparaíso y un cuento de Cortázar

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. 

Así empieza el relato "Instrucciones para subir una escalera" de Julio Cortázar y al ver esta fotografía tomada en Valparaíso no pude evitar pensar en ese inicio.



Continuemos el cuento de Cortázar:
Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

Tomado del libro "Historias de Cronopios y de Famas", 1962.


sábado, 13 de octubre de 2012

Analté: El árbol que habla

Labios llenos de palabras

Antonio Mediz Bolio, escritor yucateco.
Fragmento del texto “El árbol que habla”.
Es impresionante saber que en maya puro el libro se llama “Analté”. Esta palabra armoniosa quiere decir “árbol que habla”, concepto para nosotros lleno de poesía y entrañado de simbolismo. Lingüísticamente analizado el vocablo, se descompone así: “Anal”, rumor de voces (ruido grande de palabras de gente, dice la autoridad del Diccionario maya de Motul), y “té”, que significa vegetal, madera o árbol. Así, los mayas, describiendo con su espiritual sentido de las cosas la material consistencia del libro, hecho de corteza vegetal para que en él hablara la sabiduría, le dieron ese sugestivo nombre: “el árbol que habla”.

Sin querer, uno recuerda la leyenda oriental del príncipe hindú que va a la conquista de las tres cosas preciosas: la fuente de oro, el pájaro que habla y el árbol que canta. Los libros cantan en silencio. Los que sabían escucharles ya no existen. Nosotros sólo podemos percibir vagos y lejanos ecos de su voz. Pero acaso llegue el día en que podamos oír y comprender. 

Tomado del libro: “A la sombra de mi ceiba”.

martes, 9 de octubre de 2012

Tantos años de abrazarte

"Los amantes de Valdaro".
Un grupo de arqueólogos desenterró en 2007 dos esqueletos del periodo neolítico que llevaban abrazados más de 5000 años. El hallazgo fue realizado a las afueras de Mantua, Italia. Esta es probablemente la muestra de amor más prolongada en la historia de la humanidad.



La próxima vez que vayan a una librería pregunten por el libro de Víctor Hugo, "Nuestra Señora de París" y lean el final. Ahora, al ver esta imagen de "Los amantes de Valdaro", un abrazo de 5 mil años, recordé ese último párrafo... si alguien lo tiene a mano y lo puede compartir aquí, se lo agradeceré.

... eso escribí hace un momento en la página que Letranías tiene en Facebook y, pocos minutos después, dos lectores (Alicia Carrasco y Carlos Castillo) teclearon el siguiente párrafo: 

... se encontraron entre aquel montón horrible de restos humanos dos esqueletos, uno de los cuales estaba extrañamente abrazado al otro. Uno de los dos esqueletos, que era el de una mujer, conservaba aún algunos jirones de vestido, con todas las apariencias de haber sido un tejido blanco. Se veía también en torno a su cuello, un collar con cuentas de azabache, y un bolsito de seda, adornado con abalorios verdes que aparecía abierto y vacío. Era tan escaso el valor de aquellos objetos que no habían llegado a interesar al verdugo. El otro esqueleto que tan estrechamente estaba abrazado al primero, era de un hombre. Se observó que tenía desviada la columna vertebral, que la cabeza se unía directamente con los omóplatos y una de sus piernas era más corta que la otra. No presentaba, por otra parte, ninguna ruptura vertebral en la nuca y era evidente que no había muerto ahorcado. El hombre a quien hubiera pertenecido debía, pues, haber llegado hasta allí y allí haber muerto.
Cuando se pretendió separarlo del otro esqueleto al que estaba abrazado, se deshizo en polvo.

Esmeralda y el Jorobado... un final que siempre releo en las librerías cada vez que me encuentro esta obra de Víctor Hugo. Y ahora, al leer el comentario en Letranías del Facebook, no pude evitar compartirlo tras evocarlo en la fotografía de "Los amantes de Valdaro".


lunes, 8 de octubre de 2012

Mosaico y Sirenas

"Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola".

Idea Vilariño (18 de agosto de 1920 - 28 de abril de 2009).Poeta uruguaya.


Ulises y las Sirenas
Mosaico inspirado en La Odisea. Museo Nacional del Bardo, Túnez.
El mosaico se encontró en Dougga, uno de los más interesantes yacimientos del mundo romano de África. Cuando quieran ver mosaicos romanos, vayan al Bardo.

domingo, 7 de octubre de 2012

Marchante

"Marchante".
Obra de René Romay, 2012.

Recordando a Gerardo Rod

Gerardo Rod


Así termina: 

Todos conocemos a alguien de inmensidad que ya no existe como gente y peatón. Todos tenemos vidas muy complejas y muy interesantes, y familias donde hay (como diría Ruy Sánchez) “prosa de intensidades”: una tía loca, secretos, sobre todo socorros, una ola singular que no puede ser sustituida, alguien que no cabe en los números.

Todos tienen un nombre que quisieran.

Y yo quiero decir Gerardo Rod.

Y así empieza: 

El siete de octubre del dos mil nueve se murió Gerardo Rod.

Fue mi alumno en 1997 en la Escuela de Escritores de la Sogem, y me dio miedo cuando lo vi en el salón porque tenía una cara de lobo y se fue convirtiendo y acabó siendo en cierta forma mi maestro, porque cuando pensaba en hacer algo siempre se me ocurría pensar qué pensaría él de lo que estaba yo haciendo: esos son los maestros que nos van dando el norte, aunque no ocurra muy conscientemente, ya luego se podrá añadir la conciencia.

... el texto que escribió Eduardo Casar para Letras Libres y que puedes leer completo dando clik aquí

sábado, 6 de octubre de 2012

Gracias Cri-Cri


Uno de mis recuerdos felices de infancia es este disco, de esas cosas inolvidables que mis padres nos compraron a mis hermanas y a mí. Hoy es el 105 aniversario de nacimiento de Francisco Gabilondo Soler. Yo sigo cantando sus canciones y me fascino cuando encuentro a alguien que también las canta. Hace poco descargué en itunes cien canciones suyas. Las oigo cuando manejo, cuando estoy en mi casa e incluso "La Marcha de las Canicas" ha sido el timbre de mi celular:

♫ ♩ Desde el desván rodando van bajando las canicas, 
brincando escalón por escalón sin ton ni son, 
saltando libres y locas... ♫ ♩ 

Transcribo y sonrío.

Gracias Gabilondo Soler por perdurar la infancia de todos aquellos que tuvimos el privilegio de crecer con tus malabares de notas y palabras.