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domingo, 9 de diciembre de 2012

Riego de noche



Por Addy Góngora Basterra. 

Riego mis plantas con dulzura.
Me inclino para verter en ellas el agua, sin violencia, dejándola caer en forma amable desde la boca de la botella que utilizo para darles de beber como me doy de beber a mí misma.
Riego de noche.

Estoy cerca de ellas: las respiro. Algunas, estando yo agachada, son más altas que yo. Se creen mucho. Lo distingo. Pavonean sus hojitas.

Les sonrío.

En intercambio al agua que les doy, cada una me devuelve en algo parecido a una caricia, el olor a salvación de tierra mojada, olor recién cortado. Ese es su agradecimiento, su pago inmediato a los cuidados: consentirme el olfato.

Una por una, las plantas liberan aromas durante el riego protagónico que les concedo. Del coro que son, a cada uno le procuro su momento de solista. Hasta que mi pequeño jardín de piedras se vuelve un abanico de olores, cada planta me da su mejor cara vegetal, generosa en todas sus facetas, y vengo rápido a escribirlo, a contármelo, porque el olor es un instante y quiero quedarme para siempre la efímera gratitud de mis macetas.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Amar y leer

Dos niñas leyendo
Pablo Picasso.

Daniel Pennac.
Fragmento del libro “Como una novela”.

Las cosas más hermosas que hemos leído se las debemos casi siempre a un ser querido. Y a un ser querido será el primero a quien hablemos de ellas (...) Amar, a fin de cuentas, es regalar nuestras preferencias a los que preferimos. Y estos repartos pueblan la invisible ciudadela de nuestra libertad. Estamos habitados por libros y por amigos.

(...)

¿De dónde sacar tiempo para leer?
Grave problema.
Que no lo es.

Desde el momento en que se plantea el problema del tiempo para leer, es que no se tienen ganas. Pues, visto con detenimiento, nadie tiene jamás tiempo para leer. Ni los pequeños ni los mayores. La vida es un obstáculo permanente para la lectura.

—¿Leer? Ya me gustaría, pero el trabajo, los niños, la casa, no tengo tiempo…
—¡Cómo le envidio que tenga tiempo para leer!

¿Y por qué ella, que trabaja, hace la compra, educa a los niños, conduce su coche, ama a tres hombres, visita al dentista, se muda la semana próxima, encuentra tiempo para leer, y ese casto rentista soltero no?

El tiempo para leer siempre es tiempo robado. (Al igual que el tiempo para escribir, por otra parte, o el tiempo para amar.)

¿Robado a qué?

Digamos que al deber de vivir.

Ésta es, sin duda, la razón de que el metro —símbolo arraigado de dicho deber— resulte ser la mayor biblioteca del mundo.

El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir.

Si tuviéramos que considerar el amor desde el punto de vista de nuestra distribución del tiempo, ¿qué arriesgaríamos? ¿Quién tiene tiempo de estar enamorado? ¿Se ha visto alguna vez, sin embargo, que un enamorado no encontrara tiempo para amar?

Yo jamás he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme que acabara una novela que amaba.

La lectura no depende de la organización del tiempo social, es, como el amor, una manera de ser.

El problema no está en saber si tengo tiempo de leer o no (tiempo que nadie, además, me dará), sino en si me regalo o no la dicha de ser lector.

Discusión que Tupé y Camperas resume en un eslogan arrasador:

—¿El tiempo para leer? ¡Lo tengo en el bolsillo!

A la vista del libro que saca de él (Leyendas de otoño de Jim Harrison, 10/18, edición de bolsillo), Burligton aprueba, reflexivo:

—Sí…, cuando te compras una chaqueta, ¡lo importante es que los bolsillos tengan un formato adecuado!

Mujer acostada leyendo (Marie-Thérèse Walter)
Pablo Picasso, 1939.

martes, 27 de noviembre de 2012

Otros mares eternos

Foto: Leo Matiz
 “La red o pavo de mar”
Eduardo Casar. Poeta mexicano.
Tomado de "Ontología personal".


Yo te tocaba a ti.
Tú me tocabas.

Desde el principio
nos tocamos.

Como el agua del río
que se junta 
con el agua del mar
nuestra mirada
confundió sus corrientes,
las sales suspendidas,
y las temperaturas
se fueron acoplando.

Luego fueron las manos
y el centro de los cuerpos,
y tu respiración 
se acomodó en la mía.
Y entró como en un guante
mi lengua en tu lenguaje.

Al principio fue el agua
que resolvió sus peces,
que fue cavando puertos, 
socavando
paredes y montañas vestiduras,
que delineó el contorno
de sus playas comunes.

Después que todo pase,
quiero decir 
después que pase el tiempo
y nos rebase
y estemos en el fondo
de otros mares eternos,
quién podrá distinguir 
tu sombra de mi sombra,
qué red o qué cuchillo
separar nuestras aguas.

Yo te tocaba a ti.
Tú me tocabas.

domingo, 11 de noviembre de 2012

El hipnótico amor de las mareas



¡Ah! Si pregunta dile lo que sabes.
De mí hablarán un día los olivos
cuando yo sea el ojo de la luna,
impar sobre la frente de la noche,
adivinando conchas de la arena,
el ruiseñor suspenso de un lucero
y el hipnótico amor de las mareas. 

(...)

Soy lo que me destines, lo que inventes
para enterrar mi llanto en la neblina. 

(...)

Dale el suspiro mío, mi pañuelo;
mi fantasma en la nave del espejo.
Tal vez me llore en el laurel o busque
mi recuerdo en la forma de una estrella. 


Emilio Ballagas
Poeta cubano

viernes, 9 de noviembre de 2012

Eclipse de sol



Virgina Woolf.
Fragmento que encontré al abrir al azar mi ejemplar de la novela "Las Olas", publicada en 1931.

¿Cómo regresa al mundo la luz después del eclipse de sol? Milagrosamente. Frágilmente. Con finas rayas. Cuelga como una jaula de cristal. Es un círculo al que fracturará una menuda jarra. Ahí hay una chispa. Y a continuación un brote ceniciento. Después un vapor como si la tierra estuviera inspirando y espirando, una, dos veces, por ver primera. Y entonces, bajo el aburrimiento, alguien camina con una luz verde. Entonces se desgaja un blanco fantasma.

Laten de azul y verde los bosques, y gradualmente los campos se embeben de rojo, amarillo y marrón. De repente, un río arrebata un azul claro.

La tierra absorbe color como una esponja que bebe agua lentamente. Adquiere peso, se redondea, cuelga pendiente, se estabiliza y se mueve bajo nuestros pies.

Así es como regresó a mi el paisaje; así es como vi los campos rodar con olas de color bajo de mí...

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Soñar y soñar


Haruki Murakami
Fragmento de "Sputnik, mi amor".

Cuando no entiendo algo, recojo, una tras otra, las palabras esparcidas a mis pies y las conformo en frases. Si no funciona, vuelvo a mezclar las palabras y las ordeno otra vez dándoles una forma distinta. Tras repetir varias veces el mismo proceso, al fin soy capaz de pensar como el resto de los mortales. Escribir jamás me ha parecido duro o pesado. Igual que otros niños recogían hermosas piedras o bellotas, yo escribía con entusiasmo. Tomaba papel y lápiz y, con la misma naturalidad con la que respiraba, escribía una frase tras otra. Y pensaba.

(...)

Habitualmente, tomo conciencia de mi identidad en forma de palabras.

(...)

Ya he afirmado antes que dentro de nosotros coexisten inevitablemente "lo que (creo que) sé" y "lo que no sé". A la mayoría de la gente le conviene vivir levantando un biombo que las separe. Porque es más cómodo, más práctico. Pero yo, simplemente, he quitado el biombo. Porque no he podido evitarlo. Porque odio los biombos. Porque yo soy así.

(...)

Lo que se debe hacer es soñar. Soñar y soñar. Entrar en el mundo de los sueños y no salir de él. Vivir allí eternamente.

En los sueños no es preciso hacer distinciones. No lo es en absoluto. En primer lugar, en los sueños no existen fronteras. Y, por lo tanto, apenas hay colisiones. Y, aunque las hubiera, no dolería. La realidad es distinta. La realidad muerde. La realidad. La realidad.

martes, 6 de noviembre de 2012

Entrar a los audífonos

Julio Cortázar, escritor argentino.
Fragmento del relato "Para escuchar con audífonos". 
Del libro Salvo el crepúsculo (Punto de Lectura, 2004). 

Cuando entro en mi audífono,
cuando las manos lo calzan en la cabeza con cuidado
porque tengo una cabeza delicada
y además y sobre todo los audífonos son delicados,
es curioso que la impresión sea la contraria,
soy yo el que entra en mi audífono, el que asoma la cabeza
a una noche diferente, a una oscuridad otra.

El músico alemán Dominik Scherer en la sesión fotográfica para la portada de su disco "Story of a clown". Gracias a Mario Ontiveros por enviarnos la fotografía para esta entrada.

Nomenclaturas acaso significativas: los altavoces también se llaman altoparlantes en español, y los idiomas que conozco se sirven de la misma imagen: loud-speaker, haut-parleur. En cambio los audífonos, que entre nosotros empezaron por llamarse "teléfonos" y después "auriculares", llegan al inglés bajo la forma de earphones y al francés como casques d´écoute. Hay algo más sutil y refinado en estas vacilaciones y variantes; basta advertir que en el caso de los altavoces, se tiende a centrar su función en la palabra más que en la música (parlante/speaker/parleur), mientras que los audífonos tienen un espectro semántico más amplio, con el término más sofisticado de la reproducción sonora.


Gracias a la compositora Angélica Balado por esta imagen
que nos donó a través de la página de Letranías en Facebook.

Cómo no pensar, después, que de alguna manera la poesía es una palabra que se escucha con audífonos invisibles apenas el poema comienza a ejercer su encantamiento. Podemos abstraernos con un cuento o una novela, vivirlos en un plano que es más suyo que nuestro en el tiempo de lectura, pero el sistema de comunicación se mantiene ligado al de la vida circundante, la información sigue siendo información por más estética, elíptica, simbólica que se vuelva. En cambio, el poema comunica el poema, y no quiere ni puede comunicar otra cosa. Su razón de nacer y de ser lo vuelve interiorización de una interioridad, exactamente como los audífonos que eliminan el puente de fuera hacia adentro y viceversa para crear un estado exclusivamente interno, presencia y vivencia de la música que parece venir desde lo hondo de la caverna negra.

martes, 30 de octubre de 2012

Calaverita para Angélica Balado

Angélica Balado. Compositora yucateca.

Por Addy Góngora Basterra.

Ayer se murió la Balado
lo que tenía de Angél-ica
se volvió diablo,
de su Gulliver talento
hablan todos los diarios.

Guitarra de noche sin luna,
tristeza cabalga sin establo,
misteriosa lata de aceitunas
adorna su metro funerario.

Desde el inframundo de Tekax
de noche le jalará las patas
a los que no fueron sus fans
y a los que compren discos piratas.

Se ha ido la Compositora de Yucatán
y, como en el grabado de Posadas,
bailan felices catrinas y calacas:
"¡Llegó la de Transparente!"
Y cantan en himno los fantasmas.

martes, 23 de octubre de 2012

Escalera en Valparaíso y un cuento de Cortázar

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. 

Así empieza el relato "Instrucciones para subir una escalera" de Julio Cortázar y al ver esta fotografía tomada en Valparaíso no pude evitar pensar en ese inicio.



Continuemos el cuento de Cortázar:
Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

Tomado del libro "Historias de Cronopios y de Famas", 1962.


sábado, 13 de octubre de 2012

Analté: El árbol que habla

Labios llenos de palabras

Antonio Mediz Bolio, escritor yucateco.
Fragmento del texto “El árbol que habla”.
Es impresionante saber que en maya puro el libro se llama “Analté”. Esta palabra armoniosa quiere decir “árbol que habla”, concepto para nosotros lleno de poesía y entrañado de simbolismo. Lingüísticamente analizado el vocablo, se descompone así: “Anal”, rumor de voces (ruido grande de palabras de gente, dice la autoridad del Diccionario maya de Motul), y “té”, que significa vegetal, madera o árbol. Así, los mayas, describiendo con su espiritual sentido de las cosas la material consistencia del libro, hecho de corteza vegetal para que en él hablara la sabiduría, le dieron ese sugestivo nombre: “el árbol que habla”.

Sin querer, uno recuerda la leyenda oriental del príncipe hindú que va a la conquista de las tres cosas preciosas: la fuente de oro, el pájaro que habla y el árbol que canta. Los libros cantan en silencio. Los que sabían escucharles ya no existen. Nosotros sólo podemos percibir vagos y lejanos ecos de su voz. Pero acaso llegue el día en que podamos oír y comprender. 

Tomado del libro: “A la sombra de mi ceiba”.

martes, 9 de octubre de 2012

Tantos años de abrazarte

"Los amantes de Valdaro".
Un grupo de arqueólogos desenterró en 2007 dos esqueletos del periodo neolítico que llevaban abrazados más de 5000 años. El hallazgo fue realizado a las afueras de Mantua, Italia. Esta es probablemente la muestra de amor más prolongada en la historia de la humanidad.



La próxima vez que vayan a una librería pregunten por el libro de Víctor Hugo, "Nuestra Señora de París" y lean el final. Ahora, al ver esta imagen de "Los amantes de Valdaro", un abrazo de 5 mil años, recordé ese último párrafo... si alguien lo tiene a mano y lo puede compartir aquí, se lo agradeceré.

... eso escribí hace un momento en la página que Letranías tiene en Facebook y, pocos minutos después, dos lectores (Alicia Carrasco y Carlos Castillo) teclearon el siguiente párrafo: 

... se encontraron entre aquel montón horrible de restos humanos dos esqueletos, uno de los cuales estaba extrañamente abrazado al otro. Uno de los dos esqueletos, que era el de una mujer, conservaba aún algunos jirones de vestido, con todas las apariencias de haber sido un tejido blanco. Se veía también en torno a su cuello, un collar con cuentas de azabache, y un bolsito de seda, adornado con abalorios verdes que aparecía abierto y vacío. Era tan escaso el valor de aquellos objetos que no habían llegado a interesar al verdugo. El otro esqueleto que tan estrechamente estaba abrazado al primero, era de un hombre. Se observó que tenía desviada la columna vertebral, que la cabeza se unía directamente con los omóplatos y una de sus piernas era más corta que la otra. No presentaba, por otra parte, ninguna ruptura vertebral en la nuca y era evidente que no había muerto ahorcado. El hombre a quien hubiera pertenecido debía, pues, haber llegado hasta allí y allí haber muerto.
Cuando se pretendió separarlo del otro esqueleto al que estaba abrazado, se deshizo en polvo.

Esmeralda y el Jorobado... un final que siempre releo en las librerías cada vez que me encuentro esta obra de Víctor Hugo. Y ahora, al leer el comentario en Letranías del Facebook, no pude evitar compartirlo tras evocarlo en la fotografía de "Los amantes de Valdaro".


lunes, 8 de octubre de 2012

Mosaico y Sirenas

"Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola".

Idea Vilariño (18 de agosto de 1920 - 28 de abril de 2009).Poeta uruguaya.


Ulises y las Sirenas
Mosaico inspirado en La Odisea. Museo Nacional del Bardo, Túnez.
El mosaico se encontró en Dougga, uno de los más interesantes yacimientos del mundo romano de África. Cuando quieran ver mosaicos romanos, vayan al Bardo.

domingo, 7 de octubre de 2012

Marchante

"Marchante".
Obra de René Romay, 2012.

Recordando a Gerardo Rod

Gerardo Rod


Así termina: 

Todos conocemos a alguien de inmensidad que ya no existe como gente y peatón. Todos tenemos vidas muy complejas y muy interesantes, y familias donde hay (como diría Ruy Sánchez) “prosa de intensidades”: una tía loca, secretos, sobre todo socorros, una ola singular que no puede ser sustituida, alguien que no cabe en los números.

Todos tienen un nombre que quisieran.

Y yo quiero decir Gerardo Rod.

Y así empieza: 

El siete de octubre del dos mil nueve se murió Gerardo Rod.

Fue mi alumno en 1997 en la Escuela de Escritores de la Sogem, y me dio miedo cuando lo vi en el salón porque tenía una cara de lobo y se fue convirtiendo y acabó siendo en cierta forma mi maestro, porque cuando pensaba en hacer algo siempre se me ocurría pensar qué pensaría él de lo que estaba yo haciendo: esos son los maestros que nos van dando el norte, aunque no ocurra muy conscientemente, ya luego se podrá añadir la conciencia.

... el texto que escribió Eduardo Casar para Letras Libres y que puedes leer completo dando clik aquí

sábado, 6 de octubre de 2012

Gracias Cri-Cri


Uno de mis recuerdos felices de infancia es este disco, de esas cosas inolvidables que mis padres nos compraron a mis hermanas y a mí. Hoy es el 105 aniversario de nacimiento de Francisco Gabilondo Soler. Yo sigo cantando sus canciones y me fascino cuando encuentro a alguien que también las canta. Hace poco descargué en itunes cien canciones suyas. Las oigo cuando manejo, cuando estoy en mi casa e incluso "La Marcha de las Canicas" ha sido el timbre de mi celular:

♫ ♩ Desde el desván rodando van bajando las canicas, 
brincando escalón por escalón sin ton ni son, 
saltando libres y locas... ♫ ♩ 

Transcribo y sonrío.

Gracias Gabilondo Soler por perdurar la infancia de todos aquellos que tuvimos el privilegio de crecer con tus malabares de notas y palabras.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Confieso que el Arte | Quinto Aniversario de Letranías


¿Quién fue el que dijo "No es carne, es mármol"?
Obra de Bernini llamada "El rapto de Proserpina"


¿Qué es Arte, para qué sirve, qué utilidad tiene en nuestra vida? ¿Nos gusta porque lo entendemos o porque lo sentimos? ¿No nos gusta porque no lo sentimos o porque no lo entendemos ¿El Arte se siente o se piensa? ¿El Arte se ha transformado desde sus inicios o somos nosotros los que nos hemos transformado a partir del Arte? ¿Somos conscientes de la forma en la que nuestra vida se modifica tras experimentar el asombro, la belleza, lo efímero, lo inmortal?

Así como nos enamoramos de una mirada, nos enamoramos también de una forma de cantar, de trazos y pinceladas, de un cuerpo que baila, del estilo narrativo de un autor, de objetos que han vivido y vivirán mucho más que nosotros; nos enamoramos de fachadas, de cúpulas y vitrales; del muslo de Proserpina, de Siqueiros en su autorretrato El Coronelazo, de la máquina de escribir de Julio Antonio Mella fotografiada por Tina, de las esculturas como adivinanzas geométricas de Sebastián. Nos enamoramos de un poema que, de tanto ser leído, se nos desliza fácilmente a la memoria para luego repetirlo. Nos enamoramos de aquello con lo que nos identificamos, pero también de todo aquello que nos resulta lejano y que tiene aires de eterno: la boca perfecta de Nefertiti, de la Gioconda y su mirada misteriosa, del Taj-Majal blanco acechado en las noches por un tembloroso Taj-Majal negro en la superficie del río Yamuna. Nos dejamos seducir por lo que nos cuentan libros, leyendas y deseos, como la existencia de Sirenas y los ahora imposibles Jardines colgantes en Babilonia,  por las historias de tesoros en barcos hundidos por piratas, por la estrellas que saben de nosotros lo que nosotros no sabremos de ellas.

El Arte es producto nuestro: lo escribimos, lo cantamos, lo armamos, lo esculpimos; lo bailamos, diseñamos, pintamos, componemos, curamos. Arte es lo que soñamos y concretamos. Arte somos nosotros. Nos damos Arte unos a otros, es algo vivo que se reinventa  a través de lo que vemos-oímos-tocamos-gustamos-olemos.

Somos los cinco sentidos del Arte y son cinco años de Letranías.

Diez días atrás invité a colaborar en esta letanía de Letranías a todas aquellas personas que quisieran contar todo lo bueno que el Arte ha traído a sus vidas. Aquí están esas personas con sus palabras: muchas gracias por compartir sus confesiones. Todo lo que a continuación leerán formará parte de un proyecto vinculado a la escritura y a la lectura que en las próximas semanas tendrá, cada uno de los “confesos”, en las manos. Por eso les pido a las personas cuyos nombres aparecen a continuación  que envíen a addycta@hotmail.com alguna dirección postal a la que pueda hacerles llegar el resultado de esta confesión colectiva.  Es un obsequio a modo de agradecimiento por acompañar a Letranías en estos cinco años y, al mismo tiempo, una manera de hacer trascender todas estas palabras que me han regalado.

Confieso que el Arte… ha engrandecido mi vida desde el jueves 27 de septiembre del 2007 cuando decidí empezar con un blog al que le puse Letranías.

Addy Góngora Basterra


"Cuando duermes"
Pieza de vidrio y arcilla de la escultora Christina Bothwell.

Letanía de Letranías: 
Confieso que el Arte...

Confieso que el Arte… desde mi infancia ha sido una ventana abierta y cada vez mayor, para sacar por ella las manos y apenas rozar con la punta de los dedos el alma de la humanidad. Y con ello, sentirme inmensamente feliz. María Teresa Mézquita Méndez

Confieso que el arte… me ha provocado emociones que aún no puedo explicar, como cuando toco piano. Mariana Ávila Mena



Confieso que el arte… me cura el alma cuando la tengo adolorida, escuchar los adagios de Albinoni, la voz cálida de Carlos Díaz “Caíto”, la voz poderosa de Mercedes Sosa, los arreglos jazzísticos de Chilo Morán, son la mejor cura para el espíritu.
Confieso que el arte… cuando de literatura se trata, es lo más divertido que existe,  me convierte en testigo de otras vidas, de otros mundos, de otras épocas. Cada libro es una caja de sorpresas. Para quienes comparten el gusto por la lectura les recomiendo dos libros que recientemente han marcado mi vida: “La elegancia del erizo” de Muriel Barbery (Seix barral) y “El hombre que amaba a los perros” de Leonardo Padura (Tusquets).
Confieso que el arte… cinematográfico, como la literatura, hace que la vida tenga más sabor. Ir al cine y, al apagarse las luces (y los celulares), sumergirse en otra realidad que puede ser dramática o divertida, hace que valgan la pena el tiempo y el dinero invertido. Ma. Elena Guillermo Cáceres

Confieso que el arte… me abre mundos que como cualquier forma de lenguaje me construyen. Me relaciono con el arte con todo lo que soy, me modifica y lo modifica creando nuevas posibilidades. Rocío Chaveste Gutiérrez

Confieso que el arte… marcó mi vida cuando oí a Neruda decir: "Me gustas cuando callas…” y descubrí que el silencio de la persona amada puede iluminar cualquier noche oscura y también que el amor es el silencio más fino. Rosa Angélica Aranda

Confieso que el arte… ese que realmente me toca, saca lágrimas de mis entrañas, esas lágrimas que agradecen el placer de poder ver, escuchar, sentir. Alicia Ayora Talavera

Confieso que el arte… ha sido el medio para materializar mis sueños y ensoñaciones, a través de los cuadros de Leonora Carrington y Xavier Solano Arévalo; a expresar mis más profundos sentimientos y emociones a través de las plumas de Goran Petrovic, Fernando Pessoa, Benedetti... y a transitar el espacio a través de la danza de Estela Lucio. Maricela Sánchez Domínguez



Confieso que el arte… ¿Por qué he elegido el arte? Podría responder que “Fue el arte quien me eligió a mí” pero sería una pose bastante tramposa: el arte elige a todo mundo aunque no todo mundo le corresponde. Yo elegí corresponderle en su llamado, eso es todo; y la pregunta que me hago no es ¿por qué? sino ¿por qué no? Aunque no todo el arte: el arte nazi, por ejemplo, no deja de ser arte, y muy buen arte, pero a ese no lo elijo. También hay arte chafa, y pues soy selectivo. Felicidades por este aniversario.
Fer de la Cruz, en directo desde Chismolandia: capital de las artes.

Confieso que el arte… me ha movido y motivado para tomar decisiones importantes en mi vida.
Confieso que el arte… me ha hecho olvidar el ritmo del tiempo (aunque eso significa acabar corriendo las cosas pendientes o no dormir para terminar).
Confieso que el arte… me abre puertas a un mundo interior de paisajes, situaciones e ideas que tal vez nunca pueda mostrar totalmente pero siempre voy a disfrutar.
Landy Martínez | 22 años | Guardiana de un cactus, gusto por leer libros en su mayoría de fantasía, ficción, comedia y algunas veces romance, el cine y el dibujo.

Confieso que el Arte… me ha regalado los mejores momentos que he pasado en la complicidad de mi hijo.
Confieso que el Arte… me mostró la entrada al banquete de la vida donde encontré a la mujer que más deliciosamente me ha devorado.
Confieso que el Arte… abrió mi alma para que, después de entrar en ella el silencio y la mirada de aquellos muchachos que sobrevivían en las calles de la colonia Guerrero, nunca volviera a ser la misma.
Sebastián Liera | 37 años |Gruñón de tiempo completo, fan de Adis y dizque hombre de teatro.

Confieso que el Arte… cambió mi vida el día que ser maestra de ballet me hizo sentir que dar una clase no es trabajo, ¡es AMOR! Pamela Canto Febles | Bailarina de Ballet

Edgar Degas. "El Ensayo"


Confieso que el arte… eres tú, pues contigo aprendí a viajar en mis pensamientos por tus escritos… aprendí a amar a través de tus poemas, aprendí a vivir con tus relatos, aprendí a soñar... Rilmy Lizama

Confieso que el Arte… me ha ayudado a ubicarme en lugares donde me creía perdido, me ha guiado hasta senderos de luz donde solo veía oscuridad y me ha brindado ese espacio donde los demás no me daban lugar. Confieso que el arte ha sido, es y continuará siendo mi camino de vida. Edwin Morales Rodríguez | 19 años | Estudiante de Artes Visuales

Confieso que el Arte... me ha salvado de la locura y liberado de la cordura.  Ma. Fernanda García Méndez | 22 años  | Estudiante de arquitectura

Confieso que el Arte… me impactó en cada ciudad que visite en Europa.
Confieso que el Arte… me asombró por lo que el hombre es capaz de construir, cómo transforma cada iglesia, cada museo, cada parque, cada fuente en algo increíble. Caminé las calles buscando y hallando en cada pedacito de pared una pintura, una escultura, la historia contada de la manera más hermosa y perfecta ¡transformada en arte! Lila Peraza | Por el momento trabajando en una empresa, próximamente empresaria y ¡ama orgullosa de Kokoroso!

Confieso que el Arte... no es inocente, que es poderoso y puede ser peligroso (parafraseando a T. Andersen).
Confieso que el Arte... me ha apasionado, es decir me ha vuelto apasionada para la vida, me ha mostrado mi propia sensibilidad, me ha hecho verme como mujer, como ser humano vivo, estoy viva y el arte me lo hizo saber... ¿hay algo más poderoso y peligroso que eso? 
Dora Adolfina Ayora Talavera | Soy Quinceañera (por tercera vez) | Terapeuta, o lo que es lo mismo, buena conversaDora.

Confieso que el Arte... me dio los mejores momentos de mi vida, cuando supe que podía compartir con mi Papá un mundo de fantasía a través de los libros maravillosos de su biblioteca que me ha "prestado" sin devolución... Nelly Alonzo

Confieso que el arte... es mi modo de liberación física y mental... Es poder viajar a través de la imaginación a lugares que tal vez ya no existan o que algún día podamos visitar. Adoro sentirme libre, divertirme y ser quien yo quiera ser al bailar o actuar en un escenario, capturar un lindo recuerdo para volver a vivirlo las veces que quiera con una foto o tal vez con una cámara de video, sacar todas esas palabras que no son tan fáciles de decir a través de una canción, cantar a todo pulmón a pesar de no tener la mejor voz y sentirte bien al final. Rebe Estrada Salazar | 19 años | Artista Visual en formación UADY, Bailariana, Cantante de karaoke, Veterinaria, Comunicóloga frustrada y persona con defectos.

Confieso que el arte...  me ha enseñado a dejar ir a los seres queridos... a las mascotas... a mi perrita... gracias al arte aprendí una forma de preservar su recuerdo... en pinturas, en pensamientos... en mi corazón... "Y seguirás aullando aunque tus ojos se cierren, pues estarás durmiendo simplemente" Beatriz Abigail Rosado Marrero

Confieso que el Arte… me ha acercado a personas que jamás imaginé conocer y a una parte de mí que deseaba conocer el mundo. René Romay

Fotografía de René Maltête


Confieso que el Arte... me recrea constantemente a través de la música y la literatura, ya que despierta mi imaginación y me conforta el alma especialmente con la música instrumental. Nancy Vela Bracamonte

Confieso que el Arte… hace verme desde un lugar distinto, hace que surjan mis distintas aristas y me genera emociones, pensamientos y sensaciones que relajan mi mente... definitivamente el arte es reflexivo. Martha Zamudio

Confieso que el Arte… es un gran aceite lubricante que por medio de la literatura, música y poesía me hace transportarme al mundo irreal y maravillosa del soñar despierta. Mirna Góngora González

Confieso que el Arte… es la manifestación divina en la tierra, lo que hace que todo se pinte de colores, es la expresión del alma, del sentir, de la risa y las lágrimas… ¡para mi la música es lo máximo! ¡¡¡es el sonido del corazón!!! Beatriz Guerrero

Confieso que el Arte... me enamora cuando te leo… Evangelina Berrón | 45 años | Suspirante.



Confieso que el Arte… es mi estilo de vida, pero hoy no estoy muy estilizada ;) Ali Towanda

Confieso que el arte... emborracha al tiempo, te pierde en el instante y la cotidianidad, en pensamientos letrados de Bennedetti y en su cadencia acaparando mi admiración. Rosi Martínez

Confieso que el arte… para responder tomaré un poema de Jaime Sabines: 

Pozo sin Agua
Cuando estés triste, ponte a cantar.
Cuando estés alegre, a llorar.
Cuando estes vacio, de verdad vacio,
ponte a mirar.

¿Qué muralla que pueda resistir el canto?
Nada te puede separar

del terrón de tierra o de la nube
si te pones a cantar.

Para cantar hay que saber pocas palabras
y ponerse una en la boca y con ella jugar
como con una piedra o un caramelo
entre el diente y la lengua y el paladar.

Ponte amor mío a cantar
(párala-párala-párala)
yo te voy a mirar.

Malena Durán, Cantante.

Confieso que el Arte... ha cambiado mi vida desde que estudio Artes Visuales, en cada trazo, en cada mancha, en cada letra y en cada movimiento desata mi sensibilidad y me hace ser mas humano. Josué Jesús Ruiz Navarrete | 25 años | Estudiante de Artes Visuales | Me gustan las plantas y el Mar.

Confieso que al arte… ha dejado salir ese yo interior que ocultaba ante los demás, me ha hecho ser real :) Dafne López

Confieso que el arte… a l@s virtuos@s del arte. ¡Don excelso que nutre el alma y nos armoniza como seres humano en una sola comunión! ¡Idioma universal en todas sus aristas! Gracias a tod@s por sus ofrendas. Beatriz Castilla Ramos. 

Confieso que el Arte... me arranca a tajos de lo cotidiano para tomar por la fuerza su lugar primordial... Carlos Castillo López

Confieso que el arte… es un refugio que aliviana las desazones que la vida trae consigo. Nina Abraham Martín | 31 años | Amante de los perros y futura mamá.

Confieso que el Arte… me da elementos para acercarme, de cuando en cuando, a la felicidad. Carlos Martín Briceño 

Confieso que el arte… me sorprende cada día. Me sorprende el Flaco de oro Agustín Lara al escribir la canción de Granada sin conocer los lugares que describe como si hubiese estado allí.
Confieso que el arte… me llena de alegría al ver a los niños y adultos indígenas de Yucatán tallar en las rocas y descubrir su enorme talento al sacar de la piedra esculturas tan bellas y detalladas.
Confieso que el arte… me llena de alegría y me lleva al extremo de las lágrimas al escuchar a la Orquesta sinfónica de Yucatán interpretar el Huapango de Moncayo.
Confieso que el arte… me regocija y enorguellece al leer y releer las cuartillas escritas por mi hija la Escritora Addy Góngora Basterra.
Rubén José Góngora González | Empleado | 56 años | En general me gusta el deporte, pero hoy por hoy me gusta trotar de ser posible diario.

Confieso que el Arte… me ayuda a encontrarle sentido a la existencia. Guillermo García Figueroa

Confieso que el Arte… me ayuda a mantener vivos a aquellos que ya no están conmigo, ya sea en  una canción, dibujo o un poema, y me ayuda en mis grandes momentos de soledad a desahogarme y pensar que nunca estoy sola. Paula Barragán Trejo | 19 años | Soy estudiante, amiga, lectora, y artista. Soy lo que soy y nadie lo cambiará.

Confieso que el Arte… toma un papel esencial en mi vida, es el medio más hermoso que utilizo para recordar, describir y desahogar ese deseo y necesidad de decir en letras e imágenes lo que pienso acerca de las cosas que suceden alrededor.
Confieso que el Arte… me ha conquistado, la música es la amante perfecta, reconforta mi espíritu, en ella tengo todo y a la vez nada, por ella le soy infiel a la razón.
Confieso que el Arte… me ha cambiado la manera de percibir el mundo, apreciando la belleza de las cosas aunque parezcan cotidianas. Clarissa Alamilla | 19 años | Estudiante de artes visuales | Residente en el país de los sueños y fantasías.

Confieso que el Arte… es el nexo más bello, puro y sublime para darle sentido y ordenar nuestro mundo, lo hace parecer lógico y hermoso, es el "ataos" inmerso en nosotros mismos. Hay tantas cosas que decir del arte... que de verdad me tarde en escribir por pensar que era lo más importante del arte para mí. Adriana Vargas

Confieso que el Arte... me hizo ver de una manera tal delicada y bella el Ballet e hizo que me apasionara tanto la danza hasta el punto de compartir esta sensación con mis pequeñas alumnas. Verónica Cortés Coeto| 20años| Estudiante de A.V. y Maestra de pequeñas bailarinas c:

Confieso que el Arte… en todas sus expresiones es una maravilla. Sin Arte la vida sería, a mi juicio, vacía y sin sentido. Sentirte transportado a otros tiempos y circunstancias a través de la lectura, cine o teatro; apreciar, recordar momentos y revivirlos al escuchar una melodía y admirar la belleza en una pintura o escultura.
Confieso que el Arte… me hace admirar la capacidad de quienes lo hacen. Me maravilla lo que pueden hacer con sus manos, voz o mente. Como olvidar, estando en Londres, un concierto de la Orquesta Sinfónica de la BBC,  la emoción al escuchar las notas del Huapango de Moncayo y en París en el "Lido" ver un número musical con "La Bamba". También emotivo el show de Tango que vi en Buenos Aires, Argentina. En Las Vegas fascinada con diferentes e inolvidables shows. En Veracruz disfruté el recital de poesía con Nati Mistral y a María Dolores Pradera cantando como sólo ella sabe hacerlo.
Confieso que el Arte… me ha emocionada hasta las lágrimas en el Teatro Peón Contreras escuchando un concierto de música Mexicana con la Orquesta Sinfónica de Yucatán.  Compartí con mis hijas en la ciudad de México su primera obra de Teatro," La Bella y la Bestia" y otras más que en mis viajes a México tuve la oportunidad de ver y cada una de ellas fue significativa así como la visita a diferentes museos en mi México, Londres, Buenos Aires, Washington, Reno, Nevada, Ottawa, Canadá. En fin  AGRADEZCO a Dios y a la vida el permitirme disfrutar con todos mis sentidos del Arte. Vivan las Artes en todas sus expresiones. Teresita Basterra Caldelas de Góngora Ama de casa, hija, esposa, madre, hermana, tía, nuera, cuñada, sobrina, prima y amiga. Todavía no soy suegra de nadie, ¿quién se apunta? J

Confieso que el Arte… es en mi vida una fuerza transformadora, un bálsamo en la herida, una llama encendida, una caricia, un encuentro… María Luisa Molina López

Confieso que el Arte… es uno de los motivos por los que me levanto cada mañana... no deja de fascinarme y la razón de muchas de mis sonrisas, gracias al arte veo el lado hermoso de la vida. Diana Castellanos Ojeda. 18 Años. Estudiante de artes visuales.

Confieso que el Arte… es, según creo, lo más alejado a la naturaleza, porque es pura construcción humana, simbolismo, metáfora, abstracción, creación... y, sin embargo, es lo que ennoblece y enaltece más a la Naturaleza humana. Silvia Káter, Actriz.

Confieso que el arte... es la luz... el vehículo expresivo de la imaginación, la materialización del espíritu humano. Govinda Valbuena.

Confieso que el Arte... en ocasiones es muy difícil de entender. Majo Collí.




Confieso que el Arte... me ayuda a sacar mis emociones mas internas. Juan Pablo Sauri. 

Confieso que el arte… ¡¡¡es mi droga favorita!!!  A través de él he recibido muchas cosas en la vida, no solo de ver, oír, tocar, paladear, y hasta oler pues todo esto involucra sentir y vivir el arte. Una comunicación con el alma. No solo para el creador, si no también para el espectador.
Creo que es una manera de volar a otras dimensiones, más allá de lo físico. Pero también, ¡¡confieso que por el arte he conocido personas maravillosas!! El arte engrandece el ser. Para mí, es el lenguaje del espíritu. María Teresa Gómez | Cantante

Confieso que el Arte... es expresar sin palabras lo que desea el alma. Mariela Sanguino. 

Confieso que el Arte... es otra manera de ver la realidad. Majo Rodríguez. 

Confieso que el Arte... es la manera más pura de demostrar los sentimientos que no nos atrevemos a expresar con palabras. Andie Maldonado. 

Confieso que el arte... es mi forma de entender mi realidad. Katia Castillo. 

Confieso que el arte... me ha ayudado a recordar momentos de mi infancia con mis padres.  Anónimo

Confieso que el arte… ¡te da sorpresas! Yo lo tengo, en todas sus ramas, en un renglón aparte entre mis tesoros más preciados, pero quién me iba a decir que disfrutándolo un día, despertó en mí, la capacidad de inventiva, creatividad y destreza totalmente desconocidas, que yo poseía.  Lydia Ramírez

Confieso que el Arte… se respira en mi Familia. Por mi hermana Addy he aprendido de las letras, gracias a Rubén (mi padre) tengo un alma que reacciona al son de la música; es por Tere grande (mi madre) que conozco canciones antiguas que le he escuchado tararear y termino cantando a todo pulmón; y sé por mi hermana Tere que un creativo collage de fotografías puede ser el mejor regalo por conservar en imagen tantos momentos. Y miren que extraordinaria coincidencia: de sus iniciales se conforma la palabra que dio pie a mi inspiración... ARTE: Addy-Ruben-TEre… Mi familia. Lizbeth Góngora Basterra

Confieso que el Arte… me cerró los ojos para ver más y mejor. Logré ver las cosas como jamás lo había hecho y me encontré con la mejor decisión que -azarosamente- jamás pude haber tomado. Muchas felicidades a ti y a Letranías. Espero que sigan teniendo éxito y que cumplan muchos años más. Un fuerte abrazo. Mauricio Collí

Confieso que el Arte... armó de valor a mi imaginación para salir y mostrar lo mejor de ella ante el mundo.
Susana Ramos

Confieso que el Arte... me cambió. Lo supe cuando, en vez de pedir un pañuelo, pedí un poema.
Confieso que el Arte... me conoce. Lo sé porque hombres y mujeres de otros tiempos escribieron de mí usando diferentes nombres. Yo soy Marcela la Pastora, y Remedios la Bella, y la Tía Daniela. Sólo por mencionar algunas de mis apariciones. Tere Góngora Basterra.

Confieso que el Arte... en forma de guitarra salvó mi vida.... Erik de Jesús Flores Sánchez | Estudiante de Biología Marina.

Confieso que el Arte... al tocar el piano, me siento liberada, no hay problemas ni tristezas, sólo existen las notas, las suaves teclas y la música que me envuelve y me revive. Galia Gálvez Álvarez




Confieso que el Arte... me ha hecho percibir el mundo de otra manera, me hace ver la realidad pero proyectada diez veces a mayor definición.
Confieso que el Arte... me mueve, muy dentro de mi existe una flamita que crece poco a poco, al bailar esta flama se extiende por mi cuerpo iluminando el vacío oscuro del teatro, de un salón, de un cuarto.
Confieso que el Arte... es un estilo de vida, una filosofía creada por como cada quien percibe el mundo, su mundo, es un portal del tiempo del que todos formamos parte y construimos a diario.
Pamela Berenice Gómez Widman

Confieso que el Arte...  llegó a mi cuando descubrí que podia proyectar en papel todas las ideas que tenía en la mente...
Confieso que el Arte...  llega a mi cada que me identifico con una canción que me eriza la piel...
Alejandrina Guillermo Alcocer

Confieso que el Arte... es mi vida, sin saber que estudiaría artes, algo me atrapo y ahora no puede dejarlo; mi novia me dice que todo lo que hablo, digo y pienso es arte, y sí es cierto, sino no me sentiría pleno en el estilo de vida que llevo. Y aunque en un principio me topé con un gran muro al nunca haber tenido contacto con el arte, ahora es lo más esencial en mi vida y no sería nada sin el arte.
Eduardo Graniel Leyva | Artista Visual


Confieso que el Arte... me abrió la mente a un lenguaje nuevo, primero por un chico que me dijo "no sé como decirlo, pero me siento como ese cuadro de Munch.." y luego porque me permitió acercarme a conocer al hombre que amo por su obra... pero también confieso que hacer arte se ha convertido en un sueño...
Rosi Castillo | Psicóloga


Una de las cuatro versiones de "El Grito" de Munch,
subastado en mayo del 2012 por la casa Sotheby’s en 119.9 millones de dólares.


Confieso que el Arte... le da sentido a eso que vengo hacer al mundo, que a veces encuentro sin sentido.
Pablo Herrero | Actor

Confieso que el Arte... me enseñó a valorar mi cultura y mis raíces, bailar jarana y leer textos en maya (aunque entienda poco). Me han ayudado mucho a sentirme orgulloso de lo soy: Un Maya. 
Carlos Baas Polanco



Quienes deseen unirse a la lista... ¿qué esperan?

Ü


Letranías es sonidos, imágenes, palabras, pero ¿cómo decir la vida con las mejores palabras? ¿y cómo se dice lo que no tiene palabras? ¡Música, maestro! ¡Artes visuales! ¡el mundo de los sueños! ¡el mundo de la creatividad! Estoy convencida de que a través del arte  puede modificarse la forma de entender el mundo y de vivir en él. 

Letranías es también alegría gratuita y diaria. Bajo este nombre puedo compartir con conocidos y desconocidos belleza que habita en el mundo y que a veces dejamos de ver por tenerla tan cotidiana, como la noche, por ejemplo. La noche es lo más antiguo que tenemos y como es algo que nos pasa diario, nos olvidamos de mirarla con asombro. ¡Asombro!

Letranías es asombro, es eso que nos pasa diario, es lo que vive en nosotros y que a veces no sabemos llamar. Es una invitación a mirar desde otro lugar lo siempre visto.

Letranías es eso que sentimos que cambia nuestra vida cuando leemos, cuando observamos una obra de arte o escuchamos una canción. 

Letranías es un espacio para el mundo de lo sensual. Ese mundo donde las sensaciones y los sentidos alumbran, gobiernan, germinan haciéndonos saber que hay más de mil motivos para amar la vida y disfrutar la creatividad.

Ojos que sí leen: muchas gracias por acompañar a Letranías en estos cinco años :)








lunes, 24 de septiembre de 2012

Descalza entre baobabs

¿Quien atravesaría el mundo conmigo 
tan sólo para caminar descalza entre baobabs?
Fotografía de Ken Thorne.




viernes, 21 de septiembre de 2012

Ave María Purísima...

Para mayor información, click aquí

martes, 18 de septiembre de 2012

Lluvia para Salomón-Solimán



Hoy por la tarde, mientras un aguacero que cortaba el paso caía, terminé de leer el libro "El viaje del Elefante" de José Saramago. 

Me pareció una bonita coincidencia, a modo de homenaje final, para alguien que es famoso por siempre andar buscando, con la trompa, algo que le cure la sed. Mucha lluvia para Salomón-Solimán y para el cornaca Subrho-Fritz, que tal vez un día creyó en milagros y a quien le subrayé en verde estas palabras: "Si todo el mundo hiciera lo que puede, el mundo sería, con certeza, mejor". Muchas gracias Rey de Portugal y Maximiliano de Austria. Muchas gracias Saramago por preguntar qué eran esas esculturas de madera que estaban en el restaurante "El Elefante", porque gracias a tu curiosidad tenemos esta historia plagada de letras minúsculas. Muchas gracias Alicia por decirme: "Tienes que leerlo". Muchas gracias Liz porque fuiste tú quien me lo regaló el día que lo vi en una edición miniatura; chiquito pero grandioso, porque en sus páginas está acomodada la travesía inolvidable de un animal de toneladas. 

Ha vuelto a llover. 

Bajo la lluvia, en un lugar que existe porque lo imagino, hay un elefante dándose un festín con un cornaca, que lo ama, sentado en su lomito. 

Y soy un poco más feliz. 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Convocatoria para el 5to Aniversario de Letranías


En diez días es el quinto aniversario de Letranías.

El año pasado se me ocurrió que una forma creativa de celebrarlo era convocando a lectores del blog, seguidores de Facebook, Twitter y del correo electrónico para que conformaramos una Letanía que empezaba con la frase “Me gusta de México”. La respuesta fue sorprendente y, más que eso, una experiencia para todos los que estuvimos involucrados. La convocatoria derivó en una enorme letanía de cosas buenas, una Letanía de Letranías por el México que tanta gente admira y ama. Mayormente participó gente mexicana, pero también hubo extranjeros que dijeron puras cosas puras y buenas. Tal vez tú fuiste uno de ellos.

Es por eso que, a diez días del 27 de septiembre, lanzo esta convocatoria para el Quinto Aniversario de Letranías.

Doce meses atrás varias personas expresaron —cada una a su manera— que México es un país con más vida que muerte y que somos más las personas que lo preservamos y que hacemos por él cosas buenas. En esta ocasión me gustaría  dejar caer la luz del escenario sobre el Arte para hacerle un agradecimiento colectivo por todo lo bueno que ha traído a nuestras vidas. ¿Por qué he elegido el Arte? Porque así como hay gente que tiene una idea de México que no es positiva, así también hay gente que dice que el Arte no sirve para nada.

Por lo tanto, lanzó aquí una convocatoria para quien desee compartir testimonios de los milagros, bondades, placeres, hallazgos y cosas innombrables que el arte ha hecho en sus vidas. Súbanse a la nave de Letranías para demostrar que hay más de 289 razones —para no exagerar, ¡ja! — por las que el Arte sirve y no solamente sirve, sino que también nos beneficia, nos empuja a amar y a querer vivir la vida.

Y ahora, cuando escribo Arte, la palabra se inflama de gusto al saber lo anterior, se desborda del corsé, rompe los cordones que ciñen la espalda y entonces exigen piropos la Pintura, Escultura, Arquitectura, Danza, Música, Literatura, Cine y Teatro.

¿Cómo armaremos la letanía? Una letanía es algo que se repite, así que la forma en la que iniciaremos será la siguiente:

Confieso que el Arte…

Y de ahí se siguen de largo, pero no tan largo pues recuerden que esperamos cuando menos unas 289 razones y bien dijo Gracián: “Lo bueno, si es breve, doblemente bueno”.

Van tres ejemplos que se me ocurren para la Letanía de Letranías:

Confieso que el Arte… nos hizo olvidar a mis hermanas y a mí que estábamos enfermas de varicela cuando vimos, fascinadas, al perro volador en “La historia sin fin”.
Confieso que el Arte… cambió mi vida cuando escuché una canción y supe que estaba enamorada.

Confieso que el Arte…
ha sido un sueño que me empuja a viajar y conocer lo que veo en libros, páginas de internet y fotografías.

Fotografía: Vista de El Cairo y las pirámides desde la Ciudadela de Saladino. Egipto.

(Nombre) Addy Góngora Basterra. (Edad, si no es secreta) 30 años, (Oficio, Profesión, Entretenimiento, Diversión, Filias o Fobias) Cuidadora de libros, perro y tortuguita.


Quien desee agregar imagen a su letanía será bienvenida y didáctica para quienes formen parte de estos piropos colectivos al Arte. Qué mejor que aprender de nosotros mismos.

Espero sus confesiones e imágenes, si así lo desean, en mi correo: addycta@hotmail.com  

¡Feliz semana de septiembre!

Addy