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miércoles, 30 de marzo de 2011

Analfabeto



El verdadero analfabeto es aquel que sabe leer y no lee.

O verdadeiro analfabeto é aquele que sabe ler, mas não lê.


Mario Quintana (1906 - 1994)
Poeta, traductor y periodista brasileño.

jueves, 24 de marzo de 2011

Chico Buarque en fragmentos


Cuando el Chico Buarque músico entra en casa, sale por la puerta el escritor. Estos días, en Río de Janeiro, ocupa su ático con espectaculares vistas a Ipanema el hacedor de canciones. Mientras, el literato anda de viaje. Su último libro, Leche derramada (Salamandra), acaba de aparecer. Es su octava novela. Y de éxito. Porque Chico Buarque no se conformó sólo con ser uno de los músicos más importantes de su país, hijo legítimo y predilecto de la bossa nova , referente político en los tiempos duros de la dictadura y objeto de deseo permanente. Quiso volcar su creatividad de manera seria, nada caprichosa, en la literatura. Demostrar que podía llegar a ser un escritor respetado. No sólo lo ha logrado en Brasil, sino en todo el mundo. Con su anterior libro, Budapest, obtuvo premios, grandes ventas internacionales, reconocimientos y elogios como los de Le Nouvel Observateur, que lo consideró uno de los autores contemporáneos más interesantes en lengua portuguesa. Para crear aquella novela de dualidades, fina e irónica, sobre un escritor de encargo fascinado por el idioma húngaro -la lengua que mejor entiende el diablo- no le hizo falta pisar la ciudad del Danubio. Jamás había estado allí. En cambio, sí da la sensación de conocer absolutamente el terreno donde transcurre Leche derramada , una especie de réquiem sobre el viejo Brasil. Es un libro muy personal sobre un dinosaurio moribundo, repleto de recuerdos y anécdotas familiares.


Chico Buarque, el políglota que domina cinco idiomas, el símbolo del Brasil contemporáneo, el mediocampista que lleva más de 30 años sin perder un partido con su equipo de fútbol, parece ideal, pero tiene sus zonas oscuras, no se llamen a engaño.

A continuación, fragmentos de la entrevista realizada por Jesús Ruiz Mantilla y publicada en El País:



Por qué el músico compone letras potentes y el escritor construye un ritmo musical en los libros.

-Hay un eco en ambas cosas. Pero mientras trabaja uno en lo suyo, el otro no se entromete. No pueden hacer las dos cosas a la vez. Cuando se marcha el escritor, llega el músico, y viceversa. Por otra parte, las letras de las canciones no tienen que ver para mí con la literatura, pero la literatura sí tiene que ver con la música. Es probable que se adivine fácilmente que el escritor es músico. Las letras de las canciones no son lo mismo. El letrista para mí no es poeta ni narrador. Debe despojarse de esa pretensión. Es otra cosa. No existen jerarquías ni distinción entre las dos artes: valen lo mismo. La literatura y la canción popular tienen el mismo valor. Eso de desvalorizar un género se acabó. Resulta una diferencia completamente anticuada. Es cosa del viejo Brasil. Cierto, para el viejo Brasil, lo que yo hago es música barata. Es como lo definiría el protagonista de la novela. El nuevo acepta eso bien. El primero en sufrir aquella ruptura jerárquica fue Vinicius de Moraes. Era un poeta culto, canónico, que se puso a hacer letras de canciones populares. No lo entendían. ¡Un poeta y diplomático! ¡Sacrilegio! Eso persiste un poco todavía. La idea de que un poeta no puede escribir música popular y un cantante no puede dedicarse a las novelas. Pero ¿qué estaba diciendo?


-Lo del músico y el escritor...

-Ah, sí. Que hay un período de adaptación, no es que sale por una puerta el músico y entra el escritor, como en un vodevil. Los tiempos de cada etapa creativa crecen, pero los de mi vida se acortan. No sé hasta dónde llegaré en las cosas que quiero hacer.


-¿Qué le queda por indagar en la música?

-Escucho poca música. Leo más. Trabajo con la memoria musical, que tengo repleta. ¿Ve usted por qué no me gusta dar entrevistas? Porque tengo que explicar ciertas cosas. El otro día compuse un vals ruso. ¿Por qué? No lo sé y no puedo inventar una razón. Porque convenía a la historia que quería contar. La música que llegó era de allí, para relatar la historia de una mujer rusa con la que entré en contacto por Internet. Ya está. No hay nada que explicar ni buscar, apenas nada para componer. A estas alturas es la música la que me busca a mí. Por supuesto que estoy al día y sé quién es Amy Winehouse o Lady Gaga. Pero eso no importa.


-¿Cambia con la edad la actitud para escuchar la música o es que nuestro tiempo nos empuja a atender de una manera más fragmentada?

-Creo que cada uno de nosotros cambia. Y sólo esperamos que al público le siga interesando lo que hacemos. Hay veces en que das un concierto y piensas de qué te sirve lo nuevo cuando la gente sólo quiere que cantes viejas canciones. A mí me gusta cantar lo nuevo y a ellos, escuchar lo antiguo, así que hay que negociar un poco.


-Cuénteme cómo era Jobim.

-Desde el momento en que yo escuché la primera canción de bossa nova , "Chega de saudade", cantada por João Gilberto, con música de Jobim y letra de Vinicius de Moraes, me cambió la vida. A mí y a todos nosotros. Los que podíamos haber sido otra cosa nos hicimos músicos cuando escuchamos eso. Caetano Veloso, Gilberto Gil, todos.


-Hoy Jobim es indiscutible.
-Es que fue una epifanía. Lo conocí, fui amigo de Jobim. Por trabajar con él, por escucharlo tocar el piano, yo me hice un músico mucho mejor de lo que era. Escuchándolo, viéndolo trabajar. Yo era un músico intuitivo, de oído, y él me formó. Trato de no ser una copia de él, pero todavía, cuando compongo, siento la sombra del maestro.

Para leer la entrevista completa, click aquí.

Y un poco de su música...

Hoje o samba saiu,
lá lalaiá, procurando você,
quem te viu, quem te vê...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Clarice Lispector

Falsa domesticación


Fotografía de Stuart McClymont.


¿Qué es el caballo? Es la libertad tan indomable que se torna inútil aprisionarlo para que sirva al hombre: se deja domesticar, pero con unos simples movimientos de sacudida rebelde de cabeza —agitando las crines como una cabellera suelta— demuestra que su íntima naturaleza es siempre bravía y límpida y libre.


Él y yo


Fotografía de Stuart McClymont.

Si pudiese haber escogido, me habría gustado nacer caballo. Pero —quién sabe— quizás el caballo no sienta el gran símbolo de vida libre que nosotros sentimos en él. ¿Debo concluir, entonces, que el caballo sería sobre todo para ser sentido por mí? ¿El caballo representa la animalidad bella y suelta del ser humano? ¿Lo mejor del caballo el ser humano ya lo tiene? Entonces abdico de ser un caballo y con gloria paso a mi humanidad. El caballo me indica lo que soy.

Clarice Lispector (1920-1977). Escritora brasileña.
Traducción de Cristina Peri Rossi.

Fotografía de Stuart McClymont

martes, 22 de marzo de 2011

Shakespeare

Fotografía: © 2010 Jose Maria Cuellar

La mar se ha hecho para el pez.
Toda belleza gana en contener otra belleza.

William Shakespeare, Romeo y Julieta. Escena III.

viernes, 11 de marzo de 2011

De perros

La Güera. 2010.

Pocas cosas despiertan
mi alegría
como el brincar gozoso
de algún perro
que me ha salido al paso.
Pocas cosas remueven
algo profundo en mí
como el mirar de un perro
fatigado
de haber vivido tanto.
Todo el amor del mundo
que tu ansías
y la desolación que sientes
asoman a los ojos
de un perro que te mira,
interrogándote.

José Corredor (1929) es poeta, ensayista y traductor español. Aunque pertenece a la generación de poetas de los 50, su inclinación literaria se aproxima a la cultura oriental, la poesía china y la filosofía budista.

viernes, 4 de marzo de 2011

La Ilusionista



Inga Savitskaya, bailarina ilusionista, maga del tango: ella sola es dos, hombre y mujer, paso que guía y paso que obedece, mano derecha y mano izquierda para bailar cuerpo a cuerpo... baile que así como esas palabras desordenadas y mal escritas, podemos entender porque nuestro cerebro organiza de manera automática:

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas,la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.

El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.


En la lectura de estas palabras desordenadas, el hemisferio izquierdo interpreta las letras y lee propiamente dicha, pero el hemisferio derecho reconoce las palabras como un todo, como una imagen, por lo que impide que el desorden en las letras entorpezca la lectura. Los niños aprenden la palabra escrita como un todo, al igual que aprenden la palabra hablada sin distinguir cuántas letras la conforman o cuántos sonidos se combinan al pronunciarla. Por eso el momento en el que el niño aprende a hablar es el momento idóneo para aprender a leer.

La bailarina rusa Inga Savitskaya combina el tango con una de sus habilidades: la magia, que no solo practica entre truco y truco, sino que también comparte con su esposo, mago a través del cual ella incursiona en el mundo de la ilusión mezclando música, baile, mímica, magia y fantasía, deleitando nuestra imaginación y nuestros sentidos.


Inga es algo así como las palabras desordenadas porque así como podemos comprender la palabra incompleta o mal escrita, así también podemos admirar su aparente baile incompleto y dejarnos fascinar por la ilusión que nos ofrece.


¡Disfrútenla y feliz fin de semana, feliz carnaval, feliz marzo!

Addy