MAS RECIENTE

jueves, 31 de diciembre de 2009

Razón de vivir

Pretendo, antes de que termine el año, antes de que termine la década, venir y escribir algo. No sé qué pasará en unas horas, pero antes de que ascienda el último amanecer, quiero dejar esta canción en dos voces que admiro y que escuché ayer por la noche en un automóvil, recordándome un país que hoy se me presenta dibujado con nostalgia en el atlas, recordándome noches, madrugadas y unos ojos claros...


martes, 22 de diciembre de 2009

De las mejores del 2009...


Fotografía de Cesare Naldi


Nazroo, a mahout (elephant driver), poses for a portrait while taking his elephant, Rajan, out for a swim in front of Radha Nagar Beach in Havelock, Andaman Islands. Rajan is one of the few elephants in Havelock that can swim, so when he is not dragging timber in the forest he is used as a tourist attraction. The relationship between the mahout and his elephant usually lasts for their entire lives, creating an extremely strong tie between the animal and the human being.



*

jueves, 17 de diciembre de 2009

El Deseo



«Y nunca el deseo arrojó el ancla
de modo que me vi obligada
a navegar».

—Cristina Peri Rossi. 
Poeta uruguaya.



domingo, 13 de diciembre de 2009

Sombras

De todo lo que escribió la yucateca Rosario Sansores Pren, hay un poema posteriormente musicalizado que es sutil cachondería... pensemos que Rosario nació en 1889 y que si bien hoy no suena deschavetado que una muchachita hable de sus deleites pasionales, sí en cambio lo era a principios del siglo pasado... y en la penumbra vaga de la pequeña alcoba, donde una tibia tarde me acariciaste toda, te buscarán mis brazos, te buscará mi boca...

Una mujer que es un delirio me hizo escuchar el nuevo disco que Concha Buika y Chucho Valdéz grabaron: El último trago. Qué grata sorpresa fue escuchar a Sansores Pren en la voz de Buika... quien por cierto anda en gira, así que los que puedan ir a escucharla no se la pierdan; en cuánto al disco, lo recomiendo plenamente.

En esta tarde de luz tenue tras la lluvia, dejo Sombras en el brillo de esta voz que conmueve, evoca, desea y quebranta:

lunes, 30 de noviembre de 2009

Afán para no separarme de ti



Pedro Salinas (1891-1951).
Poeta español.

«Afán para no separarme de ti,
por tu belleza, lucha por no quedar en dónde quieres tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Ansia de irse dejando atrás anécdotas, vestidos, caricias,
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas, entregándose,
engañándose, tus rostros, tus caprichos y tus besos,
tus delicias volubles, tus contactos rápidos con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil, de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí, donde te sobrevives».

domingo, 29 de noviembre de 2009

El Chaplin de la semana

viernes, 13 de noviembre de 2009

Para no olvidar


Escape de la pecera
Ilustración de Nelly Charbonneaux


Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Mi cuate Miguel, sin embargo, lo desmiente. Gran excepción éste Cervantes. A lo largo de sus páginas uno encuentra párrafos que son talismanes. El siguiente es uno de ellos, en el capítulo 68 de la segunda parte.

A la letra, copio:


La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.


El Quijote... ¿quién más libre y loco que él? E inmortal, habría que agregar. El Quijote inmortal precisamente por esa libertad con la que nos ha cautivado, entre siglos, a tantos. Hoy comparto esa sabiduría apresada en el párrafo... lo vuelvo a leer como quien juega entre la yema de los dedos una piedrita que siempre se lleva en el bolsillo a modo talismán.

Para no olvidar y recordar siempre que una de las peores pérdidas de libertad que se puede experimentar, es la de dejar de ser uno mismo.






*

jueves, 12 de noviembre de 2009

Negue




Todo lo ha dicho Maria Bethânia.



*

viernes, 6 de noviembre de 2009

Serenata anónima de un saxofón



Ilustración de Alberto Ruggieri



Anoche fue la entrega de los Grammy Latinos en Las Vegas. En uno de los cortes que hizo la programación de TNT para darle entrada a anuncios comerciales, en ese segundito, se coló en mi espacio el sonido tenue de un saxofón. No me pareció extraño pues Aníbal, el chico que vive “nextdoor” y con el que comparto el séptimo piso de este edificio, es músico. Suele reunirse con amigos a tocar; lo raro fue que nunca había oído saxofón, sí guitarras y teclados. Puse en mute la televisión para escuchar.

Distintos a los aplausos de los Grammys y a los cientos de personas que se ponían de pie cuando algún personaje hacía lo suyo en el escenario, a mí me puso de pie el saxofón y los aplausos que escuché en la calle. La ventana de mi habitación da a la avenida, así que corrí el cristal y me puse de codos para ver qué pasaba: era un muchacho que con sonidos desteñidos por lejanos, musicalizaba con un saxofón nostálgico y sin acústica el trecho de la avenida a cuya vera vivo y a cuyos sonidos motorizados ya estoy acostumbrada.

Saxofón con aires de mitología y encantos de cantos que conducen a la perdición: ¿quien se resiste a su sonido? ¿quién no busca con la mirada el sitio de donde proviene y se detiene a escuchar? Pensé en Ulises y en su tripulación cuando oyeron en su travesía el canto de las sirenas: es difícil resistirse a la seducción de la belleza, al sonido que nos sacude algo interior cuando surge de pronto.

El muchacho estaba en la acera de enfrente, a varios metros de distancia. No podía verlo con claridad porque estaba debajo de unos árboles que frenaban la luz del farol. Cuando el chico se movía, parecía el saxofón un anuncio luminoso de esos que parpadean agonizantes cuando están a punto de fundirse. En la oscuridad el metal resplandecía. Era el saxofón como esos peces cuyas escamas brillan cuando el sol ilumina por un instante ese ágil e inasible nadar. Así, como una enorme lentejuela, brillaba fugaz. Igual de fugaz como su sonido: el muchacho, medio borracho, no podía estar de pie sin tambalearse, y así también era su música, porque tras las notas de una canción iniciaba otra, se tambaleaba en su repertorio, pasaba de un trecho a otro intercalando pedacitos, retazos de canciones.

Lo estuve observando un rato hasta que, como pudo, guardó su saxofón en el estuche. Cada vez que se agachaba perdía el equilibrio. Había junto a él una botella. Y, me parece, una tristeza. No estaba esperando a nadie ni a nada; por un momento pensé que tal vez mientras esperaba un colectivo le había dado rienda suelta a su música… pero después me di cuenta de que no… simplemente había elegido los escaloncitos de un umbral para sentarse a beber… y que movido sabrá dios por qué nostalgia se puso a enhebrar en el saxofón la serenata anónima de una canción hecha con varias.

Cuando le dieron anoche el Grammy Latino a Juan Gabriel como Persona del Año, dijo al estar frente al micrófono: “Quiero dedicarle este premio a todas las personas que están comenzando su carrera, que andan por la calle, que andan por ahí intentando, soñando, buscando una oportunidad”.

Miré a la calle y el chico se había ido con su música a otra parte sin saber que le había dedicado un premio un hombre que, tal vez, hace varios años en una ciudad fronteriza, dando traspiés caminaba tarareando como un loco por la calle canciones que nadie conocía, soñando que un día alguien las cantaría, intentando, buscando una oportunidad…



*

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Las netas de Sor Juana


Cuál sea mejor, amar o aborrecer.


Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo;
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que de quien no me quiere, vil despojo.

Sor Juana Inés de la Cruz
(12 de noviembre de 1651 - 17 de abril de 1695).


Si a alguien le hiciera corto circuito la palabra "neta" junto a Sor Juana, aquí va la definición que da la RAE y que subraya la verdad. Es decir –y valga la redundancia– la neta:

neta, to.
(Del cat. o fr. net o del it. netto).
Adjetivo: Limpio, puro, claro y bien definido.



Acuérdense de vez en cuando de las netas del soneto. 
Cuando los consuma el ardor de una pasión que no sepan (o no quieran) controlar, echen mano al botiquín de primeros auxilios para el corazón y lean el soneto de una monja o una santa.
Amén.

domingo, 1 de noviembre de 2009

¡Vivan los Muertos!



Por Addy Góngora Basterra.

La Catrina entonando las coplas de La Llorona en la voz de Eugenia León, a capela… y luego acompañada por una guitarra en el cabaret al que acuden las calaveras de José Guadalupe Posada, calacas adelitas, calacas de machos mexicanos con bigote y sombrero, emborrachándose, con pistola en mano lanzando balazos, llevándose tequila y mezcal a la garganta a cada tanto… mientras, desde el escenario, una orquesta llena de música el ambiente en el que parejas de calacas bailan danzón.

Todo lo anterior tiene lugar en el cortometraje Hasta los huesos de René Castillo, animación hecha con plastilina que en menos de diez minutos representa el culto a la muerte a través de íconos de la cultura popular mexicana. Imperdible: no dejen de verlo y menos hoy, Día de Muertos. Para ver el corto, click aquí

La famosa creación de Posada, La Calavera Garbancera ha trascendido a nuestros días con el nombre de La Catrina pues Diego Rivera así la renombró, pintándola con ropa en el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central. La Catrina es una representación festiva y alegre, una muerte viva y, como podemos ver en la animación de René Castillo, seductora hasta el delirio.


Posada, a través de sus calaveras y esqueletos, retrató al pueblo mexicano: calaveras en fiestas populares, calaveras de clase alta, calaveras con bigotes y sombreros revolucionarios. Se sabe —y me parece simbólico—, que al morir Posada nadie reclamó su cuerpo, por lo que años después sus restos fueron echados a una fosa común… en compañía de anónimas calaveras… cómo es de paradójica la vida… sitiado en su muerte por lo que dibujaba en vida. ¿Poético? destino.






El Día de Muertos (o Hanal Pixán, como llamamos a esta fiesta en Yucatán) es una celebración en la que convergen todos los sentidos: el colorido en el papel picado, el olor del chocolate batido, del mole con ajonjolí, el pib en Yucatán (¡congélenme un pedazo por favor!), el pan de muerto, las frutas, la música... ¡un derroche de vida para recordar a los que se nos fueron, viviéndolo con alegría y hasta los huesos!

¡Vivan los muertos!

Hasta los huesos

Animación de René Castillo hecha con plastilina




*

Calaveritas




A Gabriel García Márquez

Quiso esconderse en Macondo,
la muerte fue tras él.
Ella se puso sus moños
y lo tiró a un hoyo hondo.
¿De qué se murió Gabriel?
De amor y otros demonios.








Esta calaverita —ignoro quien la haya escrito— es una manera de empezar los posts que iré subiendo en relación al Día de Muertos o Hanal Pixán, como le llamamos en Yucatán, que traducido del maya al español quiere decir "Comida de las ánimas".

Las calaveritas literarias son pequeñas composiciones, a modo de epitafio, que se le hacen a personas tanto vivas como muertas, donde encontramos referencias a características de la persona sobre la cual se escribe; las calaveritas son una burla a la muerte, un juego con versos ingeniosos, cómicos en ocasiones e irreverentes otras tantas:


A Diego Rivera

Este pintor eminente
cultivador del feísmo
se murió instantáneamente
cuando se pintó a sí mismo.




*

sábado, 31 de octubre de 2009

Ryuichi Sakamoto

Hay pocos géneros -ya sea jazz, pop, electrónica o músicas del mundo- que el artista no haya tocado: "Tengo muchos intereses. Ésa es la razón por la que he probado estilos musicales tan diferentes. Me aburro muy rápido. Ésa es mi naturaleza", reconoce. "Si algo me interesa, me lanzo velozmente de lleno y con la misma rapidez me canso. Me rijo por lo que es nuevo para mí, no para los demás". Actualmente le entusiasma la música barroca, que escucha sin descanso: "Parezco un crío, hay tantos artistas, tantos países y años..."




© Fotografía de Alessandra Benedetti

El músico japonés, experimentador incansable durante décadas, juega en sus últimos dos discos, Playing the piano y Out of noise, con los límites de los sonidos, con la armonía y con el ruido.


Por Brenda Otero
Fuente: Babelia, El País

De adolescente Ryuichi Sakamoto (Nakano, Tokio, 1952) tomaba el tren cada mañana para ir al instituto. Durante el trayecto, se distraía discerniendo todos y cada uno de los sonidos que podían escucharse en el vagón. Carraspeos de pasajeros, la vibración de las ventanas, el traqueteo en las vías. Cada día, escuchaba algo nuevo. Esta forma de matar el aburrimiento (la bestia negra de Sakamoto) es la semilla de Out of Noise, uno de sus dos álbumes que en España se publicarán conjuntamente a principios de noviembre.

Out of Noise cuestiona la línea divisoria entre la música y el ruido y explora el hinterland donde se desvanecen los sonidos hasta que se funden en el ruido ambiente. Su búsqueda le llevó hasta Groenlandia, donde formó parte del proyecto Cape Farewell para la respuesta cultural al cambio climático. Sakamoto quedó embrujado con algunos de los sonidos del Ártico: "El más memorable fue el del interior de glaciar derritiéndose. Es el sonido más puro que jamás haya escuchado". El tema envía un mensaje ecológico sin que prime el fondo sobre la forma: "Son sonidos interesantes y a su vez hermosos. No los incluí esperando que el oyente reconozca su procedencia".

Se puede decir que Sakamoto ha participado en varios de los grandes acontecimientos culturales en las últimas décadas. Arrancó el electro pop con la formación Yellow Magic Orchestra. Compuso la música para la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Sus bandas sonoras han ganado un Oscar, dos Globos de Oro y un Grammy. Y ha trabajado con Bernardo Bertolucci, William Burroughs, David Bowie, Pedro Almodóvar o Iggy Pop.

Una abrumadora trayectoria que Sakamoto ha levantado sin fanfarrias. De la misma manera, hace su entrada en la sala privada de un hotel londinense. Bien parecido, viste de diseño y con exquisita simplicidad. Antes de sentarse, se deshace de varias capas de ropa. Se quita una chaqueta, un suéter y un pañuelo. Todos grises, a juego con su pelo entreverado de canas. Mientras conversa en un inglés sincopado juega con los objetos que encuentra con la mesa. De cuando en cuando hace pausas en momentos inusitados. Como si también hiciera música hablando.

Si Out of Noise llevó a Sakamoto a paisajes remotos, su álbum Playing the piano, su otro disco, es un giro hacia rincones más íntimos. El músico reinterpreta al piano las piezas más conocidas de su repertorio: Feliz Navidad, Mr. Lawrence, El último emperador, El cielo protector o Thousand Knives. El músico explica las razones de un disco de autoversiones: "No es una idea que me haya venido de nuevas. Es la manera en la que toco mis canciones en directo. Además, la mayor parte de esta música fue originalmente escrita para el piano. Desde niño ha sido mi instrumento. El piano es parte de mi vida, parte de mí, y todavía lo adoro".

El estilo convencional de Playing the piano puede sugerir una reconfortante vuelta al clasicismo, tras años de experimentación. Sakamoto rechaza la idea: "A veces puedo sonar más clásico, otras no. Mi objetivo es deshacerme de los muros entre los géneros. Nunca pienso en ellos".

De hecho, hay pocos géneros -ya sea jazz, pop, electrónica o músicas del mundo- que el artista no haya tocado: "Tengo muchos intereses. Ésa es la razón por la que he probado estilos musicales tan diferentes. Me aburro muy rápido. Ésa es mi naturaleza", reconoce. "Si algo me interesa, me lanzo velozmente de lleno y con la misma rapidez me canso. Me rijo por lo que es nuevo para mí, no para los demás". Actualmente le entusiasma la música barroca, que escucha sin descanso: "Parezco un crío, hay tantos artistas, tantos países y años. Hay que recordar que Bach es solamente el fin del barroco".

No hay nada en el mundo que potencialmente no le interese. Menos las canciones. Una curiosa aversión para un músico nacido en el siglo XX e inmerso en la era en la que los reproductores de mp3 hacen tan fácil desmembrar discos. "A lo que me refiero es que para mí, música y letra son dos elementos totalmente diferentes. Pienso que la música está diseñada por sonidos en primer lugar. En Yellow Magic Orchestra casi no introducíamos significado en las letras. Eran prácticamente una señal".

Con Yellow Magic Orchestra fue uno de los precursores del uso de sintetizadores y las técnicas de grabación digitales. Tomaban elementos de la tradición y la desafiaban, yuxtaponiendo temas sobre videojuegos y fuegos artificiales. En Japón eran tan grandes como los Beatles. En el resto del mundo quitaron la venda a los que veían la música japonesa como un exótico jardín oriental. Todavía hoy, jóvenes artistas homenajean sus logros con sampleados y remezclas de éxitos de la banda. Sin embargo, Sakamoto no se conforma con ser el padrino de y quiere participar de lleno en la nueva revolución tecnológica: "Se han unido dos factores muy poderosos, el ordenador personal e Internet. A principios de los años ochenta teníamos que agujerear setecientas tarjetas para programar la melodía más simple. Hoy se puede hacer cualquier cosa con un portátil. La Red sirve para escuchar, ver, recibir. Las posibilidades son ilimitadas".

Un ejemplo de estas posibilidades es su proyecto Chain Music (música encadenada). En su página, Sakamoto ha solicitado a varios artistas que participen en una suerte de cadáver exquisito digital, en el que cada músico une un fragmento de música al anterior. La iniciativa quiere recordar a las víctimas de la guerra de Irak y permanecerá en activo hasta que llegue la paz.

Sakamoto tiene un oído en Debussy -su eterna inspiración- y otro en los nuevos grupos que descubre en MySpace. Es miembro de redes sociales y con frecuencia sube fotos a Flikr, vídeos de sus ensayos en YouTube y actualiza su Twitter. "Ella odia todo eso", dice el músico mirando a su atractiva representante y actual pareja que teclea en su portátil en una esquina de la habitación. "A veces yo también lo encuentro excesivo", admite. "En ocasiones hay que detener el flujo de información para que no interfiera en el trabajo. Pero para mí es otra novedad. Quizá me aburra pronto".

Pese a todo, no encuentra obstáculos para concentrarse y crear: "Me da la impresión de que vagueo bastante. Pero trabajo muy rápido, más que cualquier artista que conozco. Puede llegar a ser intimidante".

¿No se ha sentido intimidado por otros artistas? "No, nunca", contesta con una naturalidad exenta de alarde. "Pero me interesa colaborar con otros músicos. Ver sus estilos, sus velocidades. Me gusta la diferencia".

No hace falta que lo diga. Ha estudiado la música africana, indonesia, la bossa nova y el dub jamaicano, entre otros. Sin caer en el pastiche ni en el tópico. Para evitar el acercamiento superficial a otras músicas, Sakamoto confía en el toque personal: "Las colaboraciones surgen si conecto con determinados artistas. No quiero irrumpir en culturas milenarias ni saquearlas. Intento respetarlas e introducirme mediante amistades".

Cuando se le propuso participar en la ceremonia de apertura de los Juegos de Barcelona de 1992, componiendo una pieza sobre la civilización mediterránea, actuó con similar prudencia. "En un principio lo rechacé porque no me atraen los eventos deportivos. Además, como japonés, no sabía nada sobre la cultura mediterránea. Le pregunté al productor si estaba seguro de que yo era la persona adecuada. Después viajé a Barcelona: me enamoré de la ciudad, de la idea y la gente de mentalidad tan abierta. Me encontré como en casa. Si la candidatura de Madrid algún día es aceptada, también me gustaría participar en sus juegos".

En 2006, el artista fundó la compañía discográfica independiente commmons, para la que han fichado a nuevas bandas y grupos veteranos como la formación estadounidense de pos rock Tortoise. Sakamoto ha hablado francamente sobre su postura liberal con respecto a los derechos de autor. Algo que en principio no se muestra muy compatible con su rol de jefe de una discográfica. Sakamoto ríe como si le hubieran cazado en plena travesura: "Estamos abiertos a cualquier concepto de copyright. La idea es que el artista debe tener a su disposición varios niveles de protección. Puede ser muy estricta o totalmente gratis. Algunos de mis trabajos pueden ser copiados o remezclados libremente, pero no ser vendidos. El artista debe decidir".

Como músico de éxito, es plenamente consciente del dilema al que se enfrentan los jóvenes artistas, que deben elegir entre darse a conocer ofreciendo música gratis o cobrar para ganarse la vida. "No tengo la solución, pero me preocupa el futuro de la música. Si no se puede ganar dinero en esta industria perderemos gran cantidad de talento. Cuando los músicos son todavía jóvenes pueden colgar su música sin cobrar por ella. El problema es cuando tienen que mantener una familia". Siempre pueden sacarse un dinerito trabajando para gigantes multinacionales, como Sakamoto, que ha hecho música para anuncios, creado tonos de móvil para Nokia o detalles para programas de Microsoft que finalmente no fueron utilizados: "No lo hice por dinero", protesta. "En cada caso es diferente, pero cuando Nokia se puso en contacto conmigo, hace cuatro o cinco años, los tonos era algo nuevo y emocionante, por eso acepté".

Además del futuro de la música, a Sakamoto le quita el sueño el porvenir del planeta. Su paternidad le hizo tomar una postura activa en la lucha contra el cambio climático. En su actual gira mundial, la primera en diez años, intenta compensar las emisiones de CO2 para alcanzar el estatus de "carbono cero". Y su niña bonita es la fundación moreTrees, dedicada a repoblar bosques para equilibrar las emisiones de carbono en la atmósfera.

Sakamoto es un hombre que mira al futuro. Eso no quiere decir que a veces no se deje querer por la nostalgia. Tras quince años separados, los tres miembros de Yellow Magic Orchestra han vuelto a juntarse. Su primer encuentro fue por casualidad, en el Sónar de Barcelona de 2004, donde hablaron de posibles colaboraciones. El año pasado actuaron en Londres, Gijón y Tokio. Ahora preparan nuevo disco. "Después de tantos años, juntarse es extraño y agradable. Nuestros egos fueron la causa de nuestra separación y ya los dejamos atrás". Sakamoto reflexiona un instante, buscando la frase adecuada para terminar la entrevista: "Un menor ego es lo único bueno de hacerse mayor".



jueves, 29 de octubre de 2009

Poética del diente desviado



Villoro se enamora de la sonrisa de esta italiana, Ornella Muti, 
y la vincula con una felicidad quebrada, inconstante, en entredicho.


Por Juan Villoro. 

La belleza no admite perfección: las manzanas más rojas provocan desconfianza. Y, sin embargo, en cualquier gimnasio se lucha por alcanzar a voluntad lo que no se obtuvo por ventura. Aunque la filosofía aconseja aceptar el cuerpo del que somos inquilinos, sobran folletos y videos que proponen lo contrario. El quantum de belleza parece modificable gracias a flexiones y ortopedias.

En tiempos de bisturí y photoshop los cuerpos se pulen como una anticipación de lo que podría hacer el cirujano o el editor digital. Si el deporte es una representación incruenta de la guerra, el ejercicio correctivo es una posposición de las mutilaciones.

El menage à trois de la genética, la publicidad y la fisioterapia produce a la gente estadísticamente guapa. Cuando alguien alcanza ese rango, su belleza parece autocontenida, absorta ante su propia calidad. En su condición de dogma, de meta alcanzada, la top model no necesita otra cosa que un espejo o un retrato.

El espectador no puede ser para ella un complemento y mucho menos un remedio. Carece de la fisura que anime a la aproximación individual. En su condición de símbolo colectivo, sugiere que debe ser cortejada desde la estadística, con el desmesurado respaldo de la fama, el dinero o la chiripa.

Uno de los oficios más singulares es el de modelo parcial. Lo practican personas con perfecciones muy localizadas (un empeine delicado, un lóbulo ideal para un pendiente de la dinastía Romanov, pestañas donde el rimmel puede practicar el surfing...). Hermosa en pedacitos, esa gente carece de belleza unitaria y sólo satisface por completo al esteta descuartizador.

La auténtica belleza depende de un defecto que arruine apenas la armonía del conjunto, un error restringido que acelere el pulso y permita la mirada cómplice, singularizando no sólo al objeto del deseo, sino a quien lo anhela.

En la infancia aprendí el disfrute de una gratificante avería: la sonrisa imperfecta. Nací en un país de dientes poderosos y pequeños, donde el poeta Ramón López Velarde desconcertó al describir la sonrisa de su amada como "cónclave de granizos". La imagen causa escalofríos; sugiere piezas irregulares, destempladas por los tenues helados que las solteras lamían en Zacatecas.

El poeta alude a la fugacidad de la dicha y la del cuerpo: todo cónclave puede separarse y el hielo es transitorio. Siempre se ríe por un momento. Más decisivo aún es que el verso describe la belleza como desorden. El granizo nunca es regular. La excelente dentición nacional se atribuye a la cal de las tortillas. En los años sesenta, esta salud arcaica se vio reforzada con técnicas norteamericanas. Las familias querían dientes más blancos y más grandes, con el parejo esmalte acorazado de los actores de Hollywood. Los dentistas de temperamento Colgate alinearon premolares como un teclado rutilante. Pertenezco a la primera generación que llevó en los dientes aparatos que antes sólo se veían en los hipódromos.

La sonrisa es el principal recurso publicitario del organismo y el sistema de medida del bienestar. Afectarla entraña riesgos metafísicos. ¿Es posible interesarse en una felicidad quebrada, inconstante, en entredicho? Desde luego. Por eso existe este artículo, destinado a celebrar defectos que no deben corregirse.

Continúo mi expediente personal. La utopía de la sonrisa en la que crecí se vio dañada por la panacea de los antibióticos. Al primer estornudo, me inyectaban penicilina. Mis dientes se debilitaron. A los cuatro años debuté ante el taladro del dentista. Ignoro por qué razón inmisericorde fui a dar con un hombre al que le faltaba una pierna y deambulaba en muletas por el consultorio. Pero el auténtico motivo del horror era otro.

Aquel dentista tenía una enfermera que se desmayaba al ver una aguja; por lo tanto, no usaba anestesia. De los cuatro a los ocho años me barrenaron los dientes sin otro paliativo que el de apretar los puños. Al salir de ahí, mi madre me compraba un coche a escala. Tal vez esto explique el raro placer que me produce abollar los coches y tenerlos en pésimo estado.

La tortura bajo el zumbido del barreno me preparó para descubrir un placer inaudito: Rosana tenía los dientes desviados. Su sonrisa desigual agregaba misterio a su rostro, pero además revelaba, para quien supiera entenderlo, que se trataba de una sonrisa salvada, rebelde, fugitiva, una sonrisa que no se había sometido al perfeccionamiento del dentista.

La maravilla de apreciar un diente encimado sobre otro se extendió con el tiempo a los dientes rotos o separados. Obviamente, no me refiero a desastres que sugieren pedradas, sino a leves prodigios negativos. Isabella Rosellini es el prototipo de la chica que encandila con el leve desajuste de sus dientes y Ornella Muti, el de la chica con la separación en los incisivos que en vez de dividir duplica la sonrisa. "Cónclave de granizos", la imagen es perfecta por imprecisa y vacilante, como el objeto que describe.

La belleza más profunda es el error que se disfruta como virtud.

Publicado en la revista Ñ.
Número especial dedicado a la Belleza Humana.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Una sorpresita para el novio sevillano

La canción de Nuria Fergo "Quiéreme" interpretada por esta novia enamorada y aflamencá, en pleno altar...







*

lunes, 26 de octubre de 2009

Carta II



Idea Vilariño (1920-2009). 
Poeta uruguaya.

Estás lejos y al sur
allí no son las cuatro.

Recostado en tu silla
apoyado en la mesa del café
de tu cuarto
tirado en una cama
la tuya o la de alguien
que quisiera borrar
—estoy pensando en ti 
no en quienes buscan
a tu lado lo mismo que yo quiero—.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
tal vez media
no sé.

Cuando la luz se acabe
sabré que son las nueve
estiraré la colcha
me pondré el traje negro
y me pasaré el peine.

Iré a cenar
es claro.

Pero en algún momento
me volveré a este cuarto
me tiraré en la cama
y entonces tu recuerdo
qué digo
mi deseo de verte
que me mires
tu presencia de hombre que me falta en la vida
se pondrán
como ahora te pones en la tarde
que ya es la noche
a ser
la sola única cosa
que me importa en el mundo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Mr. Picassohead


Hoy es domingo: Jueguen.






*

viernes, 23 de octubre de 2009

Street Art




Marilyn Monroe sonríe divertida y sexy: tiene un vestido blanco que se abre al vuelo cuando un aire le pone a ondear la tela. Está de pie sobre las rejillas del tren subterráneo en Nueva York que, al paso de los vagones, deja salir corrientes de aire que ponen a volar lo que esté al alcance. Aires como aquellos por los que Joaquín Sabina quisiera erigirle una ermita a la Virgen de los Vientos.

Con estos aires que salen de la boca del metro, Joshua Allen Harris, un chico neoyorquino, hace que cobren vida sus esculturas creadas con bolsas de plástico que, atadas a las rejillas, dejan de ser lo que aparentemente son: basura... para efímeramente ser un oso polar, un monstruito, un perro, animales con movimiento que tienen como tiempo de vida el transcurrir del tren en los vientos que provoca.

Vale la pena verlo y disfrutar una de las múltiples variantes que puede tener el arte urbano. Disfruten y ¡buen fin de semana!



jueves, 22 de octubre de 2009

El abandono de todas las certezas

Acabo de leer esto, es la página 42 de un libro que estoy leyendo hoja por hoja en el sentido literal: como barajas. Tiene sus añitos y está deshojado de felicidad y de sabiduría.

Para todos aquellos creadores, ya sean los que pintan, escriben, cocinan, diseñan, aquellos que construyen casas, barcos, menús, para quienes cantan, tocan algún instrumento y, muy especialmente, para aquel que quiera hacer algo de lo anterior y por uno u otro motivo no se atreve, va el siguiente fragmento:



La creatividad puede ser descripta como un abandono de todas las certezas. El psicólogo Abraham Maslow observó que por lo general la gente no tiene coraje para enfrentar el papel en blanco, es decir, tiene miedo a la incertidumbre, a no saber lo que va a suceder. Él dice que las personas creativas son precisamente aquellas que enfrentan esa incertidumbre.

Ingmar Bergman dio un perfecto ejemplo de ese proceso que sucede cuando está sentado y aparentemente sin hacer nada: “Tomo todas las decisiones basándome en mi intuición. Tiro un dardo en la oscuridad: eso es la intuición. Después mando a un ejército para recuperar el dardo: eso es el intelecto".

Mozart, escribió a un amigo que no sabía cómo una idea llegaba a él, pero sabía que durmiendo la idea no llegaría. Entonces, no dormía, pasando las noches en vela a la espera de que bajase la idea. Y de esos hilos de música que surgían en medio de la noche, el tejía sus sinfonías, agradeciendo al creador, no por las ideas sino por la capacidad de no olvidar los sonidos que había escuchado durante la vida.

Ya Tchaikovsky decía que debemos ser muy pacientes, que debemos esperar la inspiración. Pero lo que él consideraba como muy importante era vencer la desinclinación, la parálisis, el dejar para mañana, puesto que esa desinclinación era simplemente el miedo al papel en blanco.

Y para completar, el testimonio de un científico, Albert Einstein, en What I believe (1930):




La cosa más linda que podemos experimentar es el misterio. Él es la fuente de todo arte y ciencias verdaderas. Aquel para quien esa emoción es extraña, incapaz de soltar la imaginación y de quedarse extasiado, es como si fuera un muerto: sus ojos están cerrados…


Sí, abandonar las certezas es aceptar el riesgo del misterio, es adentrarnos en zonas de nuestro ser donde todo es incierto, es enfrentarnos al miedo de no saber qué hacer con la materia fluida, con la materia viva que nos habita. Por eso, tal vez, Nelson Rodriguez haya comparado el acto de convertirse en dramaturgo a un salto mortal.

Finalizando: alguien dijo (creo que fue Ezra Pound) que el artista es 10% de talento y 90% de trabajo duro. Ésa es la única verdad. Nos levantamos y, con o sin inspiración, tenemos que sentarnos y escribir, porque hay una producción en marcha.

Doc Comparato

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un clásico


© Fotografía H. Armstrong Roberts. 1939.


Profecía

Me lo contaron ayer,
las lenguas de doble filo,
que te casaste hase un mes
y me quedé tan tranquilo...

Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echao a llorá;
yo, cruzándome de brazos,
dije que me daba igual.

Nada de pegarme un tiro
ni enredarme en maldiciones,
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus balcones.

¿Que te has casao? ¡Buena suerte!
Vive cien años contenta,
y a la hora de la muerte
Dios no te lo tenga en cuenta.

Que si al pie de los altares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.

Porque sin sé tu marío,
ni tu novio ni tu amante,
yo fui quien más te ha querío...
con eso tengo bastante.



Y haciendo un poco de historia,
nos volveremos atrás,
para recordar la gloria
de mis días de chaval.



¿Qué tiene el niño, Malena?
Anda como trastornao,
le encuentro cara de pena
y el colorcillo quebrao.

Y ya no juega a la tropa,
ni tira piedras al río,
ni se destroza la ropa
subiéndose a coger níos.

¿No te parece a ti extraño?
¿No es una cosa muy rara
que un chaval de doce años
lleve tan triste la cara?...

Mira que soy perro viejo
y estás demasiao tranquila:
¿Quieres que te dé un consejo?
Vigila, mujer, ¡vigila!

(Y fueron dos centinelas
los ojitos de mi mare):
-Cuando sale de la escuela
se va pa los Olivares.
-Y ¿qué es lo que busca allí?
-Una niña. Tendrá el mismo tiempo que él.
José Miguel, no le riñas,
que está empezando a querer.

Mi pare encendió un pitillo,
se enteró bien de tu nombre,
y te compró unos zarcillos
y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije te adoro
pero amarré en tu balcón
mi lazo de seda y oro
de primera comunión.

Y tú, fina y orgullosa,
me ofreciste en recompensa
dos cintas color de rosa
que engalanaban tus trenzas.

-Voy a misa con mis primos.
-Bueno, te veré en la Ermita.
Y qué serios nos pusimos
al darte el agua bendita.

Mas luego en el campanario,
cuando rompimos a hablar:
-Dice mi tiíta Rosario
que la cigüeña es sagrá,
y el colorín, y la fuente,
y las flores, y el rocío,
y el romero de los montes
y el bronce de esta campana
y aquel torito valiente
que está bebiendo en el río,
y aquella cinta lejana
que la llaman horizonte.
¡Todo es sagrao: cielo y tierra,
porque too lo hizo Dios.

¿Qué te gusta más? ¡Tu pelo!
¡Qué bonito le salió!
-Pues, ¿y tu boca, y tus brazos,
y tus manos redonditas,
y tus pies fingiendo el paso
de las palomas zuritas?

Con la pureza de un copo
de nieve te comparé;
te revestí de piropos
de la cabeza a los pies.

A la vuelta te hice un ramo
de pitiminí precioso.
Y luego nos retratamos
en el agüita del pozo.

Y hablando de estas pamplinas
que se inventan las criaturas,
llegamos hasta la esquina
cogidos por la cintura.

Yo te pregunté: -¿En qué piensas?
Tú dijiste: -En darte un beso.
Y yo sentí una vergüenza
que me caló hasta los huesos.

De noche, muertos de luna,
nos vimos por la ventana.
-¡Chis!... Mi hermanito está en la cuna,
le estoy cantando la nana.

Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco.


Y mientras que tú cantabas
yo, inocente me pensé
que nos casaba la luna
como a marío y mujer.



¡Pamplinas! Figuraciones
que se inventan los chavales,
después la vía se impone:
tanto tienes, tanto vales.

Por eso, yo al enterarme
que llevas un mes casá,
no dije que iba a matarme,
sino que me daba igual.

Mas como es rico tu dueño,
te vendo esta profecía:
Tú, cada noche en sueños
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó.
Y te llamarás ¡Cobarde!
como te lo llamo yo,
y verás, sueña que sueña,
que me morí siendo chico.
Y se llevó la cigüeña
mi corazón en su pico.
Pensarás: no es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando.

Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío:
con eso tengo bastante.

Por lo demás, tó se orvía.
Verás cómo Dios te envía
un hijo como una estrella.
Avísame deseguida,
me servirá de alegría
cantarle la nana aquella:

Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco
.

Pensarás: "No es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando".
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
por el que no es tu marío
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío:
con eso tengo bastante.


Rafael de León nació en España en febrero de un año bisiesto, 1908. Murió en 1982.




*

martes, 20 de octubre de 2009

Before Sunrise



¿Vieron la peli? Va un diáloguito; los guionistas son Richard Linklater y Krim Krizan. Personajes: Julie Delpy en el papel de la chica francesa, Celine; Ethan Hawke en el papel del gringo James. Se encuentran por azar en un tren y deciden acompañarse una noche; sólo tienen algunas horas. Al amanecer continuarán sus vidas. Y entre las varias cosas que conversan, esta es una de ellas:



Celine: Pero amar a alguien y ser amada significa mucho para mí. A veces me río de esas cosas pero ¿no será que todo lo que hacemos en la vida lo hacemos para que nos quieran un poco más?

James: Sí, no sé. A veces sueño con ser un buen marido y un buen padre, y a veces me siento cerca de eso. Pero otras veces me parece tonto, como si eso fuera a arruinar toda mi vida. No es por el miedo al compromiso, o porque me crea incapaz de cuidar a alguien. Puedo hacer eso. El problema es que si soy totalmente sincero conmigo mismo, creo que prefiero morir sabiendo que fui realmente bueno para algo, que me destaqué en algo, y no que sólo tuve una buena relación.

Celine: Sí, pero... Una vez trabajé para un tipo que me confesó haberse pasado la vida pensando en su carrera y su trabajo. Tenía cincuenta y dos años y de repente se dio cuenta de que nunca había dado nada de sí mismo. Su vida no era para nadie ni para nada. Casi lloraba cuando me lo dijo. Creo que si existe algún tipo de Dios, no está en ninguno de los dos, ni en ti, ni en mí, sino en el espacio que hay entre ambos. Si hay alguna magia en este mundo debe encontrarse en el intento de comprender a alguien, de compartir algo.


Película de Estados Unidos (1995) dirigida por Richard Linklater.






Y para alguna tarde o noche libre y ver la película, se puede empezar dando click aquí pues está completa (dividida por partes) en youtube.



*

lunes, 19 de octubre de 2009

El loro comelón

Bueno, bueno, como es lunes, un poco de humor para empezar la semana, ¡ja!

Una pared...

Quién tuviera un graffiti así en el camino, todos los días, para no olvidar esta verdad:

domingo, 18 de octubre de 2009

Sueños animados

Oren Lavie es quien interpreta y quien compuso la canción que escucharán en el video que el mismo dirigió. Gracias al éxito que ha tenido esta representación visual de "Her morning elegance", mucha gente ha conocido el trabajo de este joven israelita.

Podría adjetivar como minimalista este corto suyo por los pocos recursos de los que echa mano para su realización; es precisamente en esa simpleza en la que radica su valor pues está lleno de creatividad... ¿a quien se le hubiera ocurrido que la cama fuera una ventana con balcón? ¿una pecera? ¿una pista de baile?...

La vida transcurre en el sueño y la cama es escenario de lo que sucede durante el día...








*

sábado, 17 de octubre de 2009

Un genio del periodismo

Entrevista con Gay Talese, quizá la figura más brillante de la crónica novelada, quien revela los secretos de sus ejemplares investigaciones.




Fotografía de Gay Talese tomada en los setentas
© Alex Gotfryd

Publicado en ADNcultura
Por Paula Escobar Chavarría
Nueva York, 2009


¿Quieres un gin tonic ? -dice Gay Talese, sonriendo.

Son las cuatro de la tarde y hay un silencio total en el living de su casa. No se escuchan los bocinazos cercanos de Park Avenue, tampoco se siente el calor de los últimos días del verano neoyorquino.

Delgado, estilizado, pómulos marcados, ojos oscuros siempre alertas, vestido de traje de tres piezas hecho a medida, corbata fina, pañuelo de seda en la chaqueta, sombrero blanco, parte raudo a la cocina -impecable como él-, y no vuelve con gin sino con agua muy fría, servida en perfectas copas de cristal. Hay olor a flores frescas y a los libros que visten casi cada muro. Óleos clásicos, fotos en blanco y negro y muebles antiguos completan la impronta de distinción: suya y de su casa.

En este edificio de cuatro pisos ha vivido cinco décadas, casi toda su vida adulta, este prestigioso escritor y periodista estadounidense de 77 años, autor de cinco best sellers: El reino y el poder (1969, sobre el New York Times ), Honrarás a tu padre (1971, un retrato de la mafia), La mujer de tu prójimo (1980, acerca la revolución sexual de los años 70), Unto the Sons (1992, sobre la historia de su familia de inmigrantes italianos), y A Writer´s Life (2007, sus memorias periodísticas).

Con algunos de ellos ha ganado millones de dólares, mucha fama y también críticas. En especial, con La mujer de tu prójimo , por su estilo "participativo" de investigación. Como era un libro acerca de la revolución sexual de los años 70, vivió meses en un centro nudista en California y regenteó una casa de masajes que quedaba a pocas cuadras de su casa, todo eso mientras estaba casado.

Estas paredes han visto transcurrir su matrimonio -también de cinco décadas- con la destacada editora de Random House, Nan Talese; aquí nacieron sus dos hijas, la mayoría de sus libros y, por cierto, sus legendarios artículos, que lo han consagrado como un ícono del periodismo mundial, y uno de los padres -junto con Tom Wolfe- del movimiento llamado Nuevo Periodismo, que intentó darle al relato de no ficción la misma categoría e importancia que la ficción, y cuya influencia se manifiesta hasta nuestros días, en el actual periodismo literario o narrativo, presente en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. De hecho, "Frank Sinatra está resfriado", su célebre perfil del cantante escrito para Esquire , fue elegido el mejor artículo publicado por esa revista en toda su historia y se usa hoy en las escuelas de periodismo como ejemplo de maestría en la escritura y en la habilidad para entrevistar.

-¿Quieres conocer mi casa? -pregunta, mientras comienza a subir las escaleras con la agilidad y elegancia de un bailarín. Él, que tanto se ha interesado por la privacidad ajena, por las voces contradictorias, por las duplicidades de los otros, ahora muestra la propia intimidad.

-Esto fue lo primero que compré -dice, mostrando con orgullo el ex departamento 3 F, de un ambiente, que hoy es su dormitorio matrimonial, blanco y luminoso, donde -aclara- él sólo duerme con Nan.

De a poco fue comprando cada departamento, hasta tener el edificio completo a su nombre, en 1973. Como si fuera un modelo para armar, Talese tiene en esta casa un espacio específico destinado a cada actividad. En el segundo piso está la sala de estar, un living informal, donde están muy bien sentados en hermosos sofás sus dos perros terrier australianos, que comienzan a ladrar. Ellos -cuenta Talese- tienen una niñera que los cuida de 9 a 5.

Aquí, en el tercer piso, duerme con Nan, pero no toma desayuno ni tiene su ropa ni sus libros. No hay nada de él aquí: ni siquiera su cepillo de dientes. Es el reino de ella, con sus manuscritos, su vestidor, su escritorio, su ropa. En el cuarto piso está el escritorio de Talese. Uno de sus muchos escritorios, habría que decir. Porque tiene dos en esta casa, otro en Ocean City, y se está haciendo uno más en la casa de campo que Nan acaba de comprar sin preguntarle.

Es un escritorio en forma de U, lleno de libros, carátulas gigantes de sus obras, traducciones, fotos y muchas cajas, con fichas de cosas que le han pasado. De todas las cosas que le han pasado. Talese tiene todo archivado, incluida su propia vida. En este lugar se baña, desayuna, contesta correspondencia y llamadas telefónicas, revisa cuentas. Y, lo más importante, se viste.

-Aquí está mi ropa -dice, abriendo el clóset y mostrando con entusiasmo su, a estas alturas, famosa colección de trajes. De distintos colores, todos de gran corte: mal que mal, es hijo de un sastre, y éstos los hace un discípulo de su padre que vive en París.

En el piso inferior tiene su "otra" oficina, su búnker. Allí es donde escribe, y no hay distracciones de ningún tipo. Tanto es así que tiene una entrada independiente de la de la casa. Escribe en tiras de cartulina que saca de la tintorería. Hace allí dibujos de las escenas y estructura que les dará a esas escenas, antes de sentarse a escribir, cada día, no muchas líneas. Él trabaja como lo hacía su padre: cosiendo, con elegancia y finura, las líneas, los párrafos, las escenas, de modo que queden como un traje a medida, perfecto y fino, donde no se notan las costuras.

En estos días, su trabajo diario es terminar un libro que espera lanzar en 2011. ¿El tema? Su matrimonio de 50 años, en lo que de alguna manera será una secuela de La mujer de tu prójimo y su investigación sobre cómo afectó ese libro -y esas experiencias- su vida junto a Nan. Además de basarse en las cartas, fotos y su recuento diario de esos años, también contrató a periodistas para que entrevistaran objetivamente a Nan sobre el tema.

-¿No le parece algo suicida escribir algo así?
-Bueno, escribir es difícil, ya sea sobre tu matrimonio o sobre el matrimonio de otro... Desde que era un joven periodista, me di cuenta de que además del tema mismo que estaba investigando, era la intimidad lo que realmente me interesaba. Y es lo que estoy haciendo ahora: investigando sobre la intimidad, la mía. Pero es una antigua búsqueda.

-¿Por qué?

-Pienso que es en parte por quién soy, por dónde nací. Tiene que ver con estar mentalmente fracturado desde muy joven. Porque tenía un padre italiano en un tiempo en que era muy difícil serlo: Estados Unidos estaba en guerra contra Italia. Yo estaba en el colegio y me daba cuenta de que, de alguna manera, estábamos en el lado incorrecto de la guerra, mentalmente. No es que fuera fascista, pero sabía que los hermanos de mi padre estaban en las fuerzas armadas italianas, que eran fascistas. Crecí sintiéndome diferente.

-¿Cómo se notaba eso?

-En la duplicidad... En ser en la superficie norteamericanos, algo que éramos y somos, colgar la bandera en el frente de nuestra tienda (mi padre era sastre, mi madre tenía una tienda de vestidos), atender a nuestros clientes muy bien y siempre en inglés y muy patrióticamente. Pero en la noche, cuando la tienda se cerraba y subíamos a nuestro departamento que estaba arriba de la tienda, ahí escuchaba conversaciones distintas sobre la guerra, o la radio con noticias de la guerra. Mi padre estaba muy preocupado por qué iba a pasar con Italia y con sus parientes. Nunca hablaba así durante el día, pero sí en la noche. Vivíamos en un edificio, uno de muchos en una pequeña ciudad, Ocean City, Nueva Jersey, donde todo el mundo se conocía. Pero a nosotros nos conocían sólo de día, no de noche. Entonces, como periodista o escritor, tengo esta idea de que la gente no es lo que parece. Son más que lo que ves.

-Usted se sentía una especie de outsider .

-Sí, pero también estaba adentro. Estaba siempre adentro y afuera, luchando entre dos mundos, ¡aunque no era lo suficientemente grande como para manejar una bicicleta!

-¿Qué ha aprendido de la naturaleza humana, tras estos cincuenta años de trabajo?

-Que nunca sé todo. Nunca. Pienso: ¿cuál es la totalidad de esta persona? Quizás veo un 40% de ella y entiendo quizás un 50%. Pero hay toda una parte de la vida de una persona, incluyendo a mi esposa, que podría ser sorprendente para mí conocer. Todos tenemos grandes partes secretas e inexploradas. Si conocieras la verdad completa de esas personas llamadas simples, te sorprenderías. La naturaleza humana es interminablemente impactante, si conoces la historia completa.

-Como periodista, nunca le interesó escribir sobre gente exitosa o famosa, ¿por qué?

-Porque publicar una historia de alguien que no sea famoso es más desafiante, debes esforzarte más, pues debes convencer a un editor de que vale la pena. Y la única forma de lograr eso es que la historia esté escrita de una manera en que no puedas dejar de leerla. Que vean el primer párrafo y digan: déjenme leer el segundo. Cuando logras eso, es el arte de la escritura. Y eso hace del periodista un artista. Como periodista puedes -o debes- ser un artista. No es incompatible. Son considerados incompatibles por la comunidad del mundo de las comunicaciones, donde el artista es el poeta o el dramaturgo o el novelista. Sin embargo, novelistas o dramaturgos le roban al periodismo temas todo el tiempo. Cambian los nombres de la gente, dramatizan aquí y allá, y lo llaman ficción. Pero si puedes escribir no ficción (pero que parezca ficción porque la historia está tan bien contada, sin nada falso o exagerado), si puedes hacerlo, ¡eso es arte! Creo que eso hace que valga la pena seguir una carrera.

-¿Cree que hoy el periodismo de calidad está en peligro?

-No. Tendrán que hacer ajustes y los están haciendo. Pero contar historias siempre será importante. Si fuera el editor top del New York Times , tomaría a tres cuartas partes de los periodistas que están en Washington y los sacaría de ahí, para que fueran a buscar historias. Es ridículo lo que hacen: se están cubriendo entre sí. Cada día u hora ves eso: periodistas hablando con periodistas...

Entra Alejandra, la paseadora de perros. Saluda con acento colombiano y se lleva los perros, que ladran mientras bajan la escalera. Él se distrae sólo un poco, y cuando los ladridos se acaban, sigue con los periodistas:

-En mis días, éramos outsiders .

-¿Qué habilidades deben desarrollar los periodistas en el siglo XXI?

-Desarrollar un gran sentido de la historia. Ser capaces de dramatizar. Hacer que el lector vea y sienta. Todo lo que es importante y relevante (por ejemplo, la salud pública, un gran tema hoy aquí, o la guerra) debe ser contado en forma de historia. Hoy muchos periodistas están imbuidos en sus laptops , se están aislando con la tecnología. No deberían estar todo el día sentados frente a una pantalla, sino afuera, descubriendo cosas de primera mano. Los periodistas deben tener un sentido innato de la curiosidad y ser gente automotivada. Deben ser exploradores, buscadores solitarios de grandes historias que contar. Historias que valgan oro; deben ser mineros e ir a lugares y cavar en ese material, y después pulirlo y hacer una joya, arte, de ese material que es real. El arte de la realidad. Es la manera de seguir en el negocio: crear algo hermoso. La gente quiere calidad. Aunque sean pobres, si pueden optar por algo muy bien hecho y valioso, lo elegirán. Nadie quiere los hechos contados rápido sino la verdad. Y los diarios les pueden dar la verdad y de una manera atractiva e interesante, contando una historia. Creo que el mercado apoyará eso. Y eso no lo sacas de la TV ni de blogs . ¡Todo lo que es real, todo lo que ellos comentan lo sacan de los diarios! La recopilación de los hechos la hacen los que trabajan en los diarios y lo recolectan en terreno, donde tienen que ir, de las calles.

Nadie vivió "happily ever after"
La luz ya se está haciendo menos intensa, ha sonado el teléfono un par de veces y Talese se excusa para contestar. Es sabido que él nunca contesta el teléfono, tampoco tiene celular ni correo electrónico. El medio para comunicarse con él es el fax. En este momento de la tarde comienza uno de esos momentos muy "Gay Talese". Como buen periodista, en vez de contestar preguntas, prefiere entrevistar al entrevistador: "¿Tú estás casada? ¿Mucho tiempo? ¿Cuántos años?, ¿cuatro?, ¿diez? ¿Te llevas bien con tu marido?". Como una metralleta, dispara y dispara preguntas. Abre los ojos y mira fijo hasta que escucha respuestas. Y sigue: "¿Tienes hijos? ¿Cuántos? ¿Crees que tu matrimonio durará otros diez años?". Se entretiene con las respuestas ajenas mucho más que con las introspecciones propias.

-Y usted, ¿qué ha aprendido sobre el matrimonio después de 50 años juntos?

-Bueno, no es que nos hayamos sentado en este sillón por 50 años... Hemos tenido una vida muy activa. Mi mujer no es de las que se quedan en la cocina haciendo sopa. Ella es una mujer de carrera. Cuando tenía 25 años, trabajaba y ahora, también. Siempre ha tenido una vida profesional muy rica, y yo también... Entonces somos dos personas en la misma casa pero no vinculados claustrofóbicamente. Eso no significa que tengamos seis amantes cada uno. No, eso significa que tenemos nuestras propias opciones, y no es nunca una trampa. El matrimonio no es una trampa. Ésa es una de las razones por las que yo creo que nuestro matrimonio ha funcionado. Quizás a otra gente le gustan las trampas, les gusta estar atados y quieren estar encadenados...

-¿Por qué cree que la gente se divorcia tanto hoy?
-Las razones son muy complejas. ¿Por qué la gente se divorcia? Porque no son felices. ¡Pero la infelicidad no es una razón para divorciarse! -exclama, abriendo mucho los ojos y moviendo las manos-. La infelicidad no es una razón para hacer nada. La vida no siempre es feliz y uno debe ser consciente de eso. Algunas personas no tienen suficiente educación, suficiente madurez, para ver que la infelicidad es parte de la vida. El miedo es parte de la vida, el error es parte de la vida. Y no llegas y arrancas de la falla, la infelicidad... Eso no significa que debas sufrir innecesariamente. Pero significa que a veces el sufrimiento es necesario y es bueno. A veces es una experiencia de aprendizaje.

-¿Qué mata a un matrimonio?
-Lo que mata a un matrimonio, o a una relación en general, es la falta de respeto. Lo que mantiene una relación es, de todas las cosas, el respeto. Y nunca es el sexo lo que mantiene una relación. ¡Es tan inmaduro pensar eso! Porque el sexo no es amor.

-Pero pueden ir juntos, ¿no?
-Sí, pueden ir juntos, por 15 minutos, ¡¡¡cuando tienes 23 años!!! -se ríe-. Claro, puede ser cuando eres joven y apasionado, obsesionado e infatuado, y estúpido. Quizás. Pero luego el realismo toma control. El realismo, como lo opuesto a la fantasía. Eso de que vivieron felices para siempre es pura fantasía. Simplemente no es verdad. Nadie vivió "happily ever after"...

-El tema de su matrimonio también estuvo en su libro La mujer de tu prójimo, con gran escándalo, en 1980. Para escribirlo, usted vivió en un centro nudista y administró una casa de masajes.

-Fue un libro muy radical, que me trajo muchas críticas, particularmente por estar casado con una mujer destacada y tener hijas adolescentes que estaban entonces en el colegio. En las clases a las que iban las chicas había chismes sobre ese padre decadente y todo eso. Pero nunca sentí que había hecho algo malo. Era claramente un libro sobre la infidelidad y sobre la prevalencia de ella en la revolución sexual previa al sida. Y si escribes sobre eso, como he dicho, no lo haces desde una sala de prensa, como un periodista deportivo describe un torneo de fútbol... Yo quiero saber. Mi deseo era saber, y me refiero a realmente saber, no de segunda mano, sino de verdad. O eres capaz de hacerlo o no. Yo fui capaz y no me avergüenzo.

-¿No lamenta nada de eso?

-No. El hecho es que si quería escribir acerca de ese centro sexual en California, que es el centro de ese libro, tenía que vivir ahí. Viví como nudista. Es fácil...

-Hay que sacarse la ropa...

-Claro, y ajustarse a las circunstancias. Conocer a la gente, estar ahí... Quería conocer esa sociedad. Tienes que ser capaz de decir: "Yo vi lo que escribí". Y yo estaba ahí. ¿Y qué hacía? Lo que hacía, y describía eso. Y también observaba. Soy un observador apasionado. Si no puedes hacer eso, quizás debes ser un abogado o un doctor... Nunca pensé que había ahí una divergencia con mi estilo usual de investigación. Y bueno, ahora llevo 50 años de matrimonio en este mismo edificio en el que estamos hoy. Misma dirección, mismo techo, misma mujer, 50 años. Pensé: ésta es una historia. Segundo: tengo curiosidad. Tercero: tengo registros de todo. Guardo cartas, notas, todo.

El rey de la fiesta

Boina negra, pantalones negros, zapatos oscuros con algo brillante en la punta, chaqueta roja. Nan, su mujer, es estilizada, de ojos grandes, facciones finas, una dama. Tiene una cartera gigante, de donde saca una libreta llena de anotaciones, y donde busca sin éxito una tarjeta.

Nan Talese se sienta en primera fila en una charla de la Universidad de Nueva York, donde un grupo de académicos habla de la vigencia de la obra de Talese, a propósito de la reedición de La mujer de tu prójimo y de Honrarás a tu padre . Talese habla, bromea, seduce, recibe aplausos de una multitud de estudiantes, que le piden que autografíe libros o se saque fotos, como si fuera una estrella de rock.

La noche sigue en un restorán. Cómo no, son los lugares favoritos de Talese, y cada noche come en alguno de ellos. Desde niño le fascinan. El de hoy es el Bar and Grill, en el Bowery.

-¡Este lugar es fantástico! -dice ya sentado, con su gin tonic cerca, y comienza a entrevistar a los comensales. Nan pide ceviche. Llegan, además, burritos, tacos, camarones con salsas. Talese le toma la mano a la mesera.

-¿Cuál es su nombre? Usted nos acompañará toda la noche, ¿verdad? -le pregunta con coquetería.

-Sí, claro. Pero necesito sus documentos ahora -dice ella, para estar segura de que no haya menores de edad tomando alcohol.

Los mas jóvenes muestran sus documentos. Él, a sus 77, se ríe a carcajadas. Cuenta más historias sobre personajes talesianos: un dueño de motel de Denver, que tenía cámaras y micrófonos instalados en las habitaciones y que le escribió para decirle que le pasaba sus registros para que él los transformara en un libro. O de Héctor López, a quien conoció hace unos meses cuando escribió sobre el río Hudson para el New York Times . López trabajaba con una retroexcavadora y Talese quedó tan fascinado por la prolijidad con que hacía su trabajo, que le dio su teléfono y le pidió que lo llamara porque quería escribir sobre él. O sobre los asentamientos judíos en Palestina, que es la historia que quisiera escribir ahora. "¿Cómo viven? ¿Tienen televisión por cable? ¿Qué hacen?", exclama, moviendo las manos, arqueando las cejas en una sonrisa, poniendo voces distintas. Es el rey de la fiesta y Nan parece su pareja perfecta. Se ríe, le toma la mano a veces, termina de contar sus historias.

De vuelta, en el taxi, la abraza por los hombros. Le pregunto a Nan por su trabajo con los autores a los que edita: Ian McEwan, Margaret Atwood, Pat Conroy, entre otras luminarias. Ella contesta con entusiasmo. De pronto, dice: "Soy muy afortunada".

-¿Por qué?

-Por estar casada con él -sonríe y le toca la rodilla. Gay Talese le devuelve la sonrisa.

Y el taxi ya avanza raudo rumbo a Park Avenue, hacia el mundo privado de los Talese, donde están su poder y su reino.

© El Mercurio /GDA




Fuente:
ADN Cultura Sábado 17 de octubre de 2009

viernes, 16 de octubre de 2009

Tus manos son para proteger



El año pasado, en favor de la infancia, este comercial formó parte de la publicidad europea con pretexto del Día Internacional de los Derechos de los Niños. Es muy creativo y simbólico: las manos ayudan, protegen, construyen un camino, dirigen, los dedos forman escaleras, la palma es un techo que protege de la lluvia. Es honra de los hombres proteger lo que crece, dice Tejada Gómez en Hay un niño en la calle que, por cierto, Mercedes Sosa cantó con Calle 13.

Todos sabemos lo que se siente ser niño, todos fuimos hace poco o hace mucho, del clan privilegiado de esos locos bajitos. La alegría de ver feliz a un niño por algo que nace de ti es una dicha simple e incomparable: una palabra, una mueca, un dulcesito, un juego con pelotas o muñecas... "infancia es destino"... y un minuto tuyo con ese enanito, parecerá mentira, puede alterar el rumbo de su vida... tus manos son para hacer feliz y, como dice la publicidad europea, proteger.

¡El mundo es mejor con niños felices!


Niños de Yucatán
La fotografía pertenece a la página turística Mayanatours




© Fotografía de Jens Nieth


© Fotografía de Rainer Holz




© Fotografía de Sven Hagolani

*

martes, 13 de octubre de 2009

Faubourg Saint-Denis



Dejaste Boston para trasladarte a París,
a un piso pequeño de la calle Faubourg Saint-Denis.

Yo te enseñé el barrio, mis bares, mi colegio.
Te presenté a mis amigos, a mis padres.

Escuché los textos que tú ensayabas,
tus cantos, tus esperanzas,
tus deseos, tu música.
Tú escuchaste la mía;
mi italiano, mi alemán,
mi poco ruso.

Yo te regalé un walkman;
tú me regalaste una almohada.

Y un día
me besaste.

El tiempo pasaba.
El tiempo volaba.

Y todo parecía tan fácil,
tan sencillo, tan libre,
tan nuevo y tan único.

Íbamos al cine,
íbamos a bailar,
íbamos de compras.
Reíamos;
tú llorabas.
Nadábamos,
fumábamos,
nos afeitábamos.

De vez en cuando tú gritabas
sin ningún motivo...
o con motivo, a veces;
sí, a veces tenías motivo.

Yo te acompañaba al conservatorio;
yo estudiaba para mis examenes.
Yo escuchaba tus ejercicios de canto,
tus esperanzas, tus deseos, tu música.
Tú escuchabas la mía.

Los dos estábamos cerca,
tan cerca,
siempre tan cerca.

Íbamos al cine,
íbamos a nadar,
nos reíamos juntos,
tú gritabas
con motivo a veces,
y otras sin motivo.

El tiempo pasaba.
El tiempo volaba.

Yo te acompañaba al conservatorio,
yo estudiaba para mis examenes.

Tú me escuchabas hablar en italiano,
en alemán, en ruso, en francés.

Yo estudiaba para mis examenes,
tú gritabas
a veces con motivo,
el tiempo pasaba sin motivo,
tú gritabas
sin motivo.

Yo estudiaba para mis examenes,
mis examenes
mis examenes.

El tiempo pasaba
tú gritabas
tú gritabas
tú gritabas...

Yo iba al cine.


*

Yo fui al cine.

Uno o dos años atrás. No recuerdo cuando. Y fui sin saber exactamente lo que vería. Era de noche. Estaba en cartelera Paris je t´aime. Entré. No me gustó. Bueno, un poco, algunos momentos. Es un largometraje conformado por varios cortometrajes que cuentan el amor en distintas facetas cuyo telón de fondo es París.

... siempre nos quedará París...

Faubourg Saint-Denis del director Tom Tykwer (que posteriormente hiciera "El Perfume") forma parte de la película. Es una obra de arte en menos de siete minutos. A partir del minuto 3:25, Tykwer descarrila una sucesión de imágenes ágiles y bien logradas que acentúan la voz afrancesada del ciego narrador enamorado de Natalie Portman, el relato de, como diría el bolero, la histora de un amor.






... y todo era un simulacro, las líneas de un ensayo dichas de memoria... un susto al corazón que tuvo a tiempo un ring ring redentor con esa voz... con su voz...

Yo iba al cine.

Y todo parecía tan fácil,
tan sencillo, tan libre,
tan nuevo y tan único.


*

lunes, 12 de octubre de 2009

Pequeña América



Pablo Neruda
De: "Los versos del Capitán"


Cuando miro la forma
de América en el mapa,
amor, a ti te veo:

las alturas del cobre en tu cabeza,
tus pechos, trigo y nieve,
tu cintura delgada,
veloces ríos que palpitan, dulces
colinas y praderas
y en el frío del sur tus pies terminan
su geografía de oro duplicado.

Amor, cuando te toco
no sólo han recorrido
mis manos tu delicia,
sino ramas y tierra, frutas y agua,
la primavera que amo,
la luna del desierto, el pecho
de la paloma salvaje,
la suavidad de las piedras gastadas
por las aguas del mar o de los ríos
y la espesura roja
del matorral en donde
la sed y el hambre acechan.
Y así mi patria extensa me recibe,
pequeña América, en tu cuerpo.

Aún más, cuando te veo recostada
veo en tu piel, en tu color de avena,
la nacionalidad de mi cariño.
Porque desde tus hombros
el cortador de caña
de Cuba abrasadora
me mira, lleno de sudor oscuro,
y desde tu garganta
pescadores que tiemblan
en las húmedas casas de la orilla
me cantan su secreto.
Y así a lo largo de tu cuerpo,
pequeña América adorada,
las tierras y los pueblos
interrumpen mis besos
y tu belleza entonces
no sólo enciende el fuego
que arde sin consumirse entre nosotros,
sino que con tu amor me está llamando
y a través de tu vida
me está dando la vida que me falta
y al sabor de tu amor se agrega el barro,
el beso de la tierra que me aguarda.

*



sábado, 10 de octubre de 2009

Chucho Valdés y Concha Buika

Acabo de leer esta entrevista y me la traje para acá pues está muy bien hecha y recoge sabrosamente las palabras de Buika y Chucho. Enjoy!





Chucho Valdés y Concha Buika grabaron "El último trago" el pasado mes de abril. "Estábamos muy bien compenetrados, y ella puso la voz en directo, cosa que hoy no se atreve casi nadie", recuerda el pianista.

Fotografía de Miguel Yuste

Por Carlos Galilea
Fuente: Babelia, ElPais.com

Fui a cantar a México", cuenta Concha Buika, "y Chavela entró en el camerino llorando y me dijo: 'Tú eres mi hija la negra". Aunque no fue amor a primera vista. Se habían conocido en Madrid. "De todos es sabida la mala leche de Chavela. Mariana, mi representante, me llevó a la Residencia de Estudiantes. La idea era que Martirio y yo la acompañáramos en un concierto. Empezamos a hablar y me dice: 'Cántame, niña'. Y a mí me tembló un poco la voz. Antes de que terminara me dijo: 'Para, para, necesitas mucho todavía para poder cantarme'. Me quedé de piedra. Nos marchamos a casa y me llamó Mariana y me dijo: 'Dice Chavela que no te quiere en el escenario, ni a ti ni a la otra", recuerda con una carcajada. "Un día estaba yo muy sola, me sentía muy mal, y Chavela me echó la bronca", dice riendo. "Me dijo que yo era una de esas bobas que tenía la soledad como enemiga. Que la soledad era la mayor de las libertades y que tenía que aprender a aliarme con ella. Chavela sabe decirle: 'Nos estamos aburriendo, pero nos aburrimos las dos, no te confundas".

Ahora la mallorquina con sangre guineana ha grabado para El último trago canciones que Chavela Vargas hizo suyas. "Muchas pertenecen a mi infancia. A mi mamá la educaron mucho. La enseñaron a solemnizar el dolor, que es algo que nos negamos a hacer. El desamor es otra faceta del amor que necesita un poco de publicidad a favor. Necesitamos más ayuda que en el amor porque el amor es una fuerza que a veces hasta te cuesta frenar. El desamor hay que empujarlo si se quiere salir de él", afirma en la oficina de su agencia.

Concha Buika atribuye la idea del disco a "una conjura entre Javier Limón, Pedro Almodóvar y Mariana". Lo ha grabado con el cubano Chucho Valdés, uno de los grandes pianistas actuales: "Es uno de esos maestros que deja espacio". "Tiene la capacidad de destrozar el piano en millones de astillas, pero es cada vez más como Picasso, va consiguiendo la síntesis, que es lo que busca todo artista, y logra con menos notas el mismo o más efecto", comenta el productor del disco en su guarida de Casa Limón.

Grabaron en abril en los estudios Abdala, de La Habana. Sólo 11 horas para 13 temas. "Estábamos muy bien compenetrados, y ella puso la voz en directo, cosa que hoy día no se atreve casi nadie. Quiero que se sepa la fuerza que tiene grabar todo en directo", pide Chucho Valdés por teléfono desde La Habana. "En mi opinión, acompañar a un cantante es más difícil que ser solista. Es como un sastre que tiene que tomar las medidas para que al final la persona diga: 'Estoy cantando cómoda". El pianista ha acompañado a Charles Aznavour, Ivan Lins, Pablo Milanés, Omara Portuondo... "En ningún caso he podido utilizar la misma fórmula. Concha es muy efusiva, temperamental. Está muy segura de lo que hace. Y es muy buena improvisadora. Se te puede ir por cualquier camino, y eso a mí me gusta muchísimo". "El disco se grabó muy rápido porque Chucho es un animal", dice Limón. "Concha y yo empaquetamos las canciones aquí en Madrid a guitarra, se las mandamos y él estuvo haciendo los arreglos. Sabes cómo son los Valdés, obsesos del arreglo. Cuando llegamos estaba todo clavado. Al terminar el primer ensayo en casa de Chucho me dijo Buika: '¿Qué buen bolo, no?".

El primer encuentro de cantante y pianista tuvo lugar en el Festival de Vitoria de 2008, cuando ella salió a cantar con Bebo e hijo. Con Chucho y Concha, y Limón, que también produjo el exitoso disco de Bebo y El Cigala, en la partida, es inevitable mencionar Lágrimas negras. "La forma de afrontar las canciones que tienen Buika y El Cigala es completamente distinta. Buika lo hace desde la palabra, casi hablando, y Diego jugaba un poquito más con las melodías originales", explica Javier Limón.

Buika es consciente del riesgo de acercarse al repertorio de Chavela Vargas. "Hoy ya no se compone igual, ya no se vive igual, ya no se le da la mano a los poetas para caminar en la música. Versionar esos temas, respetando la veracidad que hay en el sonido de José Alfredo y de Chavela, es muy difícil con 37 años. Pero como tengo mi propia herida abierta y siempre sangramos del mismo lado... Reconocerme en ese dolor me ha ayudado mucho", afirma. "Yo necesito que el cante duela. Tienes que estar peleándote con tus fantasmas, y acojonada, ésa es la lucha". ¿Por qué cantaba de niña? "Para no pensar. Después descubrí que canto para no odiar y compongo para no volverme loca. Cantaba para no escucharme. Ahora me cojo de la mano. Antes era una huida de mí misma, lo reconozco. Cantar es una manera de hablar. No queremos hablar porque nos damos miedo a nosotros mismos. Recuerdo que cuando mi abuela no se atrevía a decirle algo a mi madre, lo cantaba".

En su sabiduría al acompañar en canciones como Sombras -"habla de ese momento en el que sabes que la otra persona se va a marchar", dice ella-, Cruz de olvido -"de adulto, frente a la obsesión por otra persona, hay puertas por las que ya no pasas"- o El andariego -"me divierte el trapicheo de los sentimientos y esa incoherencia que nos aleja de los animales, tan racionales ellos"- se nota el reencuentro de Chucho con Bebo. Valdés hijo puede tocar con su cuarteto cubano, en trío de jazz, con big band, a dos pianos con Herbie Hancock... "Pensé mucho en Bebo porque él me enseñó todas estas cosas del acompañamiento desde que yo era un muchacho. Inclusive me fui un poco hacia el estilo suyo aunque a mi manera", cuenta Chucho. "Al volver a trabajar con Bebo después de tantos años es cuando realmente entiendo lo que me estaba enseñando. He aprendido lo mismo, pero mejor".

Lo más difícil para Chucho fue arreglar las rancheras, "porque si le cambias la base armónica, deja de ser una ranchera. Y hacerlas a piano cuando se suelen hacer con guitarra". Las escuchó una y otra vez buscando los acordes uno a uno. "Me demoro en pensar lo que voy a hacer y en llegar a un consenso sobre qué hay que hacer. Una vez tengo la idea, soy muy rápido. Y escribo los arreglos y las copias a mano con lápiz".

Curioso: en la gira de presentación no estará el pianista. Se aceptan todo tipo de cábalas. Lo único seguro es que el cubano no va a tocar con la española. Chucho Valdés, que trabaja como investigador para el Smithsonian de Washington, está muy ilusionado con el disco que grabará en noviembre con el cuarteto con el que lleva diez años: Lázaro Rivero (contrabajo), Yaroldi Abreu (congas) y Juan Carlos Rojas (batería). "Después del último disco para Blue Note, en 2002, pensé en otro camino. Estuvimos siete años analizando cómo modificar la clave. Un concepto totalmente libre de la rítmica cubana. Improvisaciones colectivas, diferentes polirritmias, algo que no se ha oído nunca".

En cuanto a Javier Limón, anda involucrado en un proyecto de cuatro discos. Está irreconocible: perdió 42 kilos en dos años. "Soy alumno de Paco de Lucía en todo menos en adelgazar, que ahí le estoy reventando", dice riendo. Limón resume El último trago con la palabra emoción: "A los amigos a los que he mandado el disco se lo envié con un paquete de pañuelos. Yo no he podido hacer una escucha fría, técnica, porque te agarra". Cree que lo mejor de Concha está por venir. "Hay muchas cosas suyas que aún no se han visto. Canta muy bien en inglés clásicos del jazz y maneja muy bien la música experimental y la electrónica. Cada vez compone mejor y tiene muchas ideas audiovisuales. Lo único que yo hago es poner un poco de orden para que no salga todo de golpe y la gente se agobie".

"Desde que conozco a Javier le he descrito como mi amante", confiesa Buika, "porque leí de Miller que el arte era sexo, un quiero salir de mí para entrar en ti a través de tus sentidos. En vez de bajarse los pantalones y yo también, él coge la guitarra, yo mi cante, y hacemos el amor". La web de Concha se abre con una frase: "Artista no es el que canta o pinta, sino el que hace de su vida un arte". "No te confundas porque el protagonista eres tú. No le dejes el papel a otro. Uno no tiene que ponerse a buscar pretendiendo encontrar lo que busca, sino lo que encuentre", explica. Hace un mes estuvo en México y le llevó la grabación a Chavela. "Al día siguiente, cuando volví a su casa, me había dedicado un poema muy bonito. Decía que iba a cambiar mi nombre y ponerme Pasión. No puedo desvelar más porque es un secreto nuestro. Me dijo que conmigo era capaz de cualquier cosa". -


El último trago lo publica Casa Limón/Warner Music el 20 de octubre. Concha Buika actuará el día 28 en Santiago de Compostela (sala Multiusos), el 29 en Zaragoza (sala Mozart), los días 30 y 31 en Madrid (teatro Coliseum), el 5 de noviembre en Barcelona (Palau), el 7 en Cartagena (Nuevo Teatro Circo) y el 12 en San Sebastián (Kursaal). www.buika.net/.