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sábado, 10 de mayo de 2008

Flavio González Mello


Fotografía de Tracy Kahn


Abeja: Aunque la mosca se vista de tigre, mosca se queda.

Aveztruz: ¡Tanto pájaro para tan poco vuelo!

Cebra: Caballo diseñado por Vasarely.

Cuervo: Pájaro de color.

Flamenco: Una gran interrogación.

Foca: Publico fácil.

Grillo: Cuando la noche los viste de negro, los grillos juegan a ser árbitros.

Jabalí: Puerco Hippie.

Perico: Un pedazo de selva que te mira de soslayo.

Morsa: Risa de dientes pa´ fuera.

Ornitorrinco: ¡No te hagas pato,castor!.

Pavo real: Ojos que no ven.

Puercoespín: El puercoespín sabe que el amor siempre es masoquista.

Rinoceronte: Abrelatas de la sabana.

Víbora: Pura cola.

Flavio González Mello (1967) es mexicano.

miércoles, 7 de mayo de 2008

José Luis Vega


MUCHACHA QUE SE DESPINTA LAS UÑAS
AL BORDE DE LA CAMA


Sentada al borde de la cama, la muchacha
se despinta las uñas que se vuelven
color de la acetona, brillantes, inocentes,
color de que nada ha sucedido.
Está sola en un cuarto sin lámpara
y pende la bombilla con halo de manzana original.
Se ha frotado los labios que se vuelven
color de espejo roto.
Con un poco de crema y de nostalgia
se despinta los párpados, la voz
que se le espesa color del otro día.
Doblada como un cisne en el exilio
se despinta los senos, las pestañas,
las cejas que le inventan un arco de ilusión.
Está sola en un cuarto rodeada
por motas de algodón multicolores.
Triste como un cuadro de Renoir.
Cuando hala el cordón de la bombilla,
el mundo se despinta por completo.

José Luis Vega (1948) Poeta puertorriqueño. 

lunes, 5 de mayo de 2008

El Hábito

Fotografía de Inés Ulanovsky

De Francisco Segovia.
Poeta mexicano

El hábito hace al monje, la costumbre al crucificado...

Yo he resuelto la consumación de un destino. Le dije: Anda, ve a la rueda a deshilar la distancia. Se lo dije porque yo sabía qué era entonces la distancia... Yo puse besos en los quicios, en las piedras, en la sal. Yo puse besos en las azoteas, en el almidón, en todas las gramíneas, en las manos, en los papeles... Anda —le dije— ve y acércanos la distancia. Ella se fue. Y, cuando hubo vuelto, me puso la distancia entre las manos. "¿Qué vamos a hacer con esto?" Ella preguntó y respondí: Vamos a inventar la justicia... Entonces yo me puse a amasar, a estirar esa pelotita de distancia. Hice un cilindro que se iba adelgazando y estirando a medida que yo lo rotaba entre mis manos. Así creció esa materia de distancia hasta que casi se hizo infinita. Esto tardó mucho tiempo.

Sólo cuando terminé ella dijo: ¿Eso es la justicia? Entonces dije yo: He estado mucho tiempo haciendo una sola cosa; tanto que hacer esto se me ha convertido en costumbre, en algo normal; ésta es la norma y hacerla ha sido bueno. Esta norma es la regla que mide... Entonces ella puso sus dos manos sobre la distancia, tomo firmemente con cada una ese cilindro, y lo trozó... Ahora —dijo— he inventado la venganza. Y nadie podrá negar que la venganza es justa. Ahora, querido, hemos inventado el destino.